Tribuna abierta

Con psicólogo, ¿cambio rápido o progresivo?

19.05.2016 | 02:00

P or preferir, la mayoría de las veces preferimos que los cambios sean rápidos. Si queremos cambiar de casa desearíamos encontrar de un día para otro la casa de nuestros sueños y vender la actual en un abrir y cerrar de ojos. Si queremos un cuerpo atlético, nos encantaría despertar con el cuerpo deseado sin hacer dietas ni pisar el gimnasio pero lo cierto, es que los cambios rápidos no son siempre posibles ni siquiera, beneficiosos cuando queremos que se mantengan en el tiempo. Un claro ejemplo son las dietas de adelgazamiento. Puedes perder bastante peso en poco tiempo pero normalmente los kilos se recuperan con la misma rapidez con la que los pierdes. ¿Pero y cuando queremos cambiar nuestra forma de pensar o de ser?

Cuando queremos convertirnos en personas seguras, con una percepción positiva sobre nosotros mismos, cuando queremos mejorar nuestras habilidades sociales, aprender a auto-motivarnos, a ilusionarnos, a tener una actitud positiva, a desarrollar la resiliencia, a dejar de ser dependientes emocionalmente ¿Es posible el cambio rápido? Lo cierto es que de un día para otro es imposible. El que el aprendizaje sea más o menos rápido depende muchísimo de las ganas y predisposición que tengamos hacia el cambio y lo constante que seamos. Un psicólogo no tiene una barita mágica que pueda cumplir tus deseos. Lo que si tiene son herramientas y estrategias que puedes utilizar para que con esfuerzo y constancia se produzca el cambio. Tenemos que ser conscientes que enseñar al cerebro a pensar de manera diferente a como está acostumbrado a hacer durante toda una vida, es posible ya que se trata de un órgano moldeable, pero conlleva un tiempo y sobre todo constancia y esfuerzo. Puede tratarse de semanas o meses. Lógicamente depende de las circunstancias de cada uno pero sobre todo, repito, de la predisposición, actitud y compromiso del paciente.

Todas nuestras experiencias son grabadas en nuestra mente. Nuestros hábitos, valores, experiencias y creencias a lo largo de nuestra vida. Al principio toda esa información la vamos guardando en nuestra mente consciente (la que controlamos), pero a medida que va pasando el tiempo, todos estos patrones o registros se van almacenando en nuestro inconsciente. Para que se entienda bien, el inconsciente es como nuestro "piloto automático". La mente inconsciente no piensa, solo actúa en función de la información que se haya grabado. Por eso cuando decidimos algo conscientemente como, alcanzar determinado objetivo, si nuestro inconsciente contiene información que nos hace sentir incapaces de alcanzarlo, no lo conseguiremos. En nuestra mente inconsciente se encuentran patrones mentales desconocidos por nosotros, y que, en la mayoría de los casos actúan como barreras que nos impiden desarrollar todo el potencial que, como seres humanos, tenemos. Creencias limitantes como los "no puedo", "no soy capaz", "no me quieren", "no merezco", "mejor no arriesgo". Por lo tanto para sustituir patrones de conductas, malos hábitos, creencias limitantes, el primer paso es identificarlas para luego poder ir sustituyéndolas por otras más saludables. Por esto se necesita cierto tiempo para la integración y sobre todo, para comprobar en nuestro día a día que la nueva creencia o patrón de conducta es más valido que el que teníamos almacenado.

Para reprogramar la mente inconsciente, tenemos que enfocar nuestra atención en los pensamientos conscientes que sabotean nuestra mente a diario, para sustituirlos por otros pensamientos alternativos saludables y trabajar con constancia para que queden grabados.
Presta atención en lo que piensas y quédate solo con aquello que te haga sentir bien y con fuerza para seguir adelante.
tamaraconsulta@gmail.com

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