A la contra

Salpicón de tollos

08.05.2016 | 02:00

Ya empezaron los movimientos y alianzas para concurrir a las elecciones. Los plazos son muy cortos. Tiempo han tenido sus señorías para mostrar la poca capacidad de diálogo y la incapacidad de conformar gobierno. Ahora lo que toca es armar las listas, que, ya les adelanto, sufrirán poca variación.

Las del PSOE, intocables

Los socialistas canarios han decidido, no sabemos bien si por una cuestión de vaguerío, no complicarse mucho y repetir candidatos para las elecciones. Agarrándose a aquello de más vale malo desconocido, que desconocido por conocer (esta variación refranística ha sido cosa mía), los de la rosa y el puño se presentan en la próxima campaña con Paco Spínola (el Eduardo Manostijeras socialista) y Tamara Raya, a la que todavía no logramos ponerle cara. En Las Palmas, a pesar de que hasta última hora se habló de evitar la caída libre del partido poniendo a Juan Fernando López Aguilar como cabeza de cartel, definitivamente han optado por más de lo mismo: Chano Franquis y Paco Quevedo. Con este percal, los socialistas canarios se presentan a unas elecciones en las que la pérdida de votos puede ser aún mayor por culpa de la alianza entre Izquierda Unida y Podemos. Por cierto, se repite alianza entre Nueva Canarias y socialistas, a pesar de que en el partido de estos últimos no estaban muy de acuerdo con seguir acompañados por los de Román.

En el Partido Popular, en cuarentena

Donde debería estar todo igual sería en el PP pero, al no estar Soria, está claro que esto no será lo mismo. Definitivamente, Asier Antona no tendrá que empadronarse en Las Palmas. Sin José Manuel encabezando las listas, andan reflexionando sobre las mejores opciones. En Tenerife todo será igual, excepto que se piensa en Cristina Tavío para el Congreso y descartan a la senadora y exalcaldesa de Santa Úrsula, Milagros Pérez, como candidata a la Cámara Alta. Con la salida de Mila de la carrera electoral, anda Antonio Alarcó bailando sobre una pata sola, teniendo en cuenta la trampa que sucompañera de partido le hizo con las papeletas del Senado. Pongan a quien pongan en el PP, todo parece indicar que sube para estas elecciones. Se espera que aquellos votantes resabiados que se quedaron en casa tiren en tromba a los colegios electorales para demostrar su apoyo al partido de Rajoy y amortiguar la amenaza podemista, ahora reforzada con la unión de Izquierda Unida.

El barco del arroz

La que peor lo lleva es CC. Ana Oramas no las tiene todas consigo para revalidar su acta como diputada en el Congreso. Sólo la abstención podría beneficiar a los nacionalistas en este proceso. Tal y como adelanté aquí la semana pasada, Oramas contará de dos con José Manuel Bermúdez, alcalde de Santa Cruz, que no tiene necesidad ninguna de meterse en este follón en el que nada gana, y que su sí quiero sólo se entendería por una cuestión de lealtad a un partido que no lo ha sido mucho con él (habría que recordar la de veces que Jose quizo ser alcalde y Zerolo no lo dejó o el aguante ante los desplantes que Rivero le hizo cuando era presidente). Coalición, que anda más perdida que el barco del arroz, tira de uno de los pocos cabezas de cartel, sabedor de que Bermúdez es lo más parecido que tienen al Manolo Hermoso de procesión por los barrios, y de que con él al partido no le irán peor las cosas.
También lo adelanté el miércoles pasado, no en este periódico, sino ante las cámaras de Mírame Televisión: el candidato al Senado por la fuerza nacionalista no será Francisco Linares. El alcalde de La Orotava ha dicho que mejor no después de conocer el resultado de una analítica en la que le indican que debe cuidarse y que, mejor, hasta operarse. Linares, que no le tiene miedo a nada, ni siquiera a la muerte, a la que vio de frente hace unos años y le mandó un corte de mangas, se someterá tras las fiestas del Corpus a una intervención para evitar males mayores. Anda estos días Paco del tingo al tango, organizando todo en ese Ayuntamiento villero. Quienes lo conocemos sabemos que no acostumbra a dejar cabos sueltos. Para sustituirlo en la candidatura al Senado, los nacionalistas han pensado en Carlos Alonso. En los próximos días les mostraré en qué situación estadística está el presidente del Cabildo. Siempre partiendo de la base de que,cuando se presentó a las Generales, el alcalde de La Orotava sacó 6.000 votos más que el tándem Oramas y Alonso juntos. Y es que en la villa la marca es Linares y la carga es Coalición Canaria.

Melchior está bien

Ricardo Melchior está bien. Mejor dicho, mejor que bien. Faltaba una operación en una de las piernas para ponerlo derecho como una vela, y, según me cuentan, todo ha salido perfectamente. Dentro de 15 días volveremos a ver en acción al presidente de antes, aunque ahora no en el Cabildo, sino en la Autoridad Portuaria. No sería mala idea si Ricardo se recupera rápido, que su partido le pida aparecer en los carteles, mítines y paseos romeros, porque, lo miren por donde lo miren, Melchior es de lo poquito que queda en Coalición a quien la gente respeta y quiere. Pero, claro, para que eso suceda, el presidente de la Autoridad Portuaria tiene que estar recuperado, y, además, tiene que fiarse de la compañía. Y va a ser que no.

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