Tribuna abierta

La lealtad no es rentable

09.04.2016 | 23:14

Dicen que el silencio no es rentable. Igual tendrán que modificar la cita añadiendo que la lealtad tampoco. A pesar de que Canarias ha sido una de las dos comunidades del régimen común que ha cumplido disciplinadamente con los objetivos del déficit público de España, el comportamiento del Gobierno peninsular con las islas no ha podido ser peor, ni más injusto.

El alumno más pobre de la clase, el que está más lejos de la pizarra, el que cuenta con menos recursos, ha sido el más aplicado, el que mejor ha hecho la tarea y el que mejores notas saca. Y eso ocurre al mismo tiempo que el profesor le castiga mientras el resto de la clase se dedica a montarse una fiesta monumental, a mirar para otro lado. Pero los canarios vamos de frente y cumplimos nuestra palabra, miramos a la cara y afrontamos los problemas que hemos tenido que padecer con dignidad como lo hicieron muchos de los nuestros que tuvieron que hacer la maleta para llenar los platos de sus familias porque lo más importante siempre ha sido cumplir para sacar adelante esta tierra a pesar de las piedras del camino.

Canarias ha cumplido. Pero eso no es lo importante. Cumplir con las leyes y con las normas que todos nos hemos dado es una de las reglas de una democracia sensata. Lo que tenemos que preguntarnos es lo que ocurre con los que no han cumplido, que son 14 comunidades autónomas de las 17 que tiene España. ¿Y saben ustedes lo que ha ocurrido? Nada. Mientras los ciudadanos de Canarias han tenido que soportar mayor presión fiscal y peores servicios públicos a consecuencia de los recortes, otras comunidades han utilizado más recursos, a pesar de vulnerar las reglas, sin que les haya supuesto hasta la fecha ningún inconveniente.

Tengo que confesarles que a veces pienso lo mismo en el caso de Tenerife. Esta isla se ha comprometido, desde hace ya bastante tiempo, en colaborar de forma responsable con otras administraciones. Porque creemos que la política no es enfrentamiento. Porque pensamos que lo importante es que los ciudadanos tengan solución a sus problemas.

Este Cabildo se ha metido en charcos que no son suyos. Y hay gente que me lo dice, con preocupación. "Yo no sé para qué se meten en ese asunto. Vete a explicarle tú después a la gente que ese tema no es competencia del Cabildo". Y es verdad que nos hemos metido en temas sanitarios, de carreteras, de puertos, de aeropuertos€ que no son exactamente competencias del Cabildo. Pero nos hemos "metido" para resolver, para ayudar, para colaborar, para acortar los tiempos de reacción ante los problemas. Porque eso es lo que importa: solucionar problemas y facilitar la vida de los tinerfeños.

Por eso hemos puesto casi 30 millones de euros que costó el edificio del Centro Sociosanitario del Sur para que fuera el futuro Hospital del Sur (aún seguimos esperando que se ponga totalmente en marcha). Por eso aportamos cuatro millones de euros para adelantar las obras del tramo del anillo insular entre Adeje y Santiago del Teide. Por eso tendremos que afrontar los millones de euros que costará el nuevo puerto en Puerto de la Cruz, que es una pieza vital para reactivar el norte de la Isla. Por eso nos estamos comprometiendo en el estudio de las soluciones y la inversión necesaria para los colapsos de la TF5 y la TF1, las colas de la Autopista del Norte y las de la Autopista del Sur. Y por eso hemos manifestado nuestro compromiso a prefinanciar la obra el túnel de Erjos, que podría llegar a los 300 millones de euros.

Los ciudadanos no entienden de competencias, sino de incompetentes. Estamos aquí para resolver sus problemas, no para enredarnos en peleas. Pero parece que es a lo que estamos: en una pelea de patio de colegio. Hay una parte del Gobierno que pasa de Tenerife y de sus obras pendientes. El más leal colaborador del ejecutivo -el Cabildo- es visto como una especie de adversario y maltratado a veces con hostilidad, aunque aquí estamos socialistas y nacionalistas trabajando sin problema, codo con codo. Por cierto, con la inestimable colaboración, en algunos grandes asuntos de la isla, del PP, Podemos y Ciudadanos, a la que no pensamos renunciar porque creemos en la necesidad de llegar a amplios acuerdos con quienes representamos, todos y cada uno, a los ciudadanos tinerfeños.

Mientras el presidente del Cabildo de Gran Canaria exige más dinero y más inversiones en su isla -que es lo que debe hacer- y monta una bronca por semana, en Tenerife guardamos silencio. Y si alguna vez decimos algo, nos critican por querer cargarnos el pacto de gobierno. Muchos de nosotros empezamos a estar hartos. El silencio no sea rentable y la lealtad parece que tampoco, por eso seguiré dando mi palabra, la misma que dieron nuestros abuelos por sacar adelante esta tierra, duela a quien duela.

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