Azul y blanco

Nulidad matrimonial

28.02.2016 | 23:59

D esde diciembre del 2015 está en vigor una importante reforma procesal relativa a los procedimientos de declaración de nulidad del matrimonio canónico que, por el interés trasladado, comentamos.

Acercarse a este Ordenamiento supone partir de un principio determinante en las normas que encierran los cánones (artículos) del Codex (Código Canónico) dedicados al matrimonio: su indisolubilidad. Por tanto, la posibilidad de nuevo casamiento por la iglesia sólo deja un camino: la declaración de nulidad del anterior vínculo.

El matrimonio canónico se entiende válido cuando se ha seguido su forma, los contrayentes son "hábiles" y son capaces de prestar consentimiento válido. Entonces será nulo el celebrado con defecto de forma, bajo algún impedimento o con consentimiento viciado de uno o ambos contrayentes. Son las caputnullitatis o motivos de nulidad; establecidas en los cánones 1083 y siguientes del Código. Como ejemplo citamos el impedimento de la edad: 14 años para la mujer y 16 para el varón; causa objetiva que haría "inhábiles" a los contrayentes con menos años. También es nulo el celebrado previo rapto de uno de los contrayentes (se habría celebrado con impedimento); o ante alguien que no es párroco. Sería éste último un defecto de forma.

Sin duda, las motivaciones que "más juego" suelen dar para solicitar la nulidad son las relativas al consentimiento viciado. Como ejemplos citamos la incapacidad de asumir las obligaciones esenciales del matrimonio o la ignorancia de sus propiedades esenciales (cánones 1095 y 1096).

La reforma (del canon 1671 al 1691) introduce el procedimiento abreviado: lo iniciarán las partes de mutuo acuerdo o un contrayente con el consentimiento del otro. También será éste el procedimiento cuando la causa de nulidad sea patente; y será entonces el Obispo quien dicte resolución.

Los órganos judiciales se abren a la participación de los jueces estatales y se puede elegir el que corresponda al domicilio de la parte demandada o demandante; además de poderse ejecutar (salvo se impugne) la primera sentencia recaída.
Con pretensiones de agilizar y simplificar, es bienvenida.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine