A la contra

La ignorancia del MAN

07.02.2016 | 00:05

Reconozco que había tenido una mala noche. Las pesadillas me habían jugado una mala pasada. Por un lado, se me había metido en el totizo que si viajaba a Brasil me picaría en los pezones el mosquito ese que contagia el zika y me iba para el otro mundo. Y, por otro lado, durante la madrugada soñé que Paco Chavanel había tenido una aventura pornográfica conmigo y que, del placer que le propicié al susodicho, le regulé el problema que Chava tiene de frenillo. También soñé con Lito Mesa, pero, por lealtad a un amigo, prefiero callarme, porque del susto al bueno de Lito le crecía un pelazo que ni Gustavo Matos. Lo del sueño me lo inventé. Es un aviso a navegantes por el hachazo que le dieron a Santi Negrín, presidente de la Tele Canaria, por un comentario mío en estas páginas. Quien me conoce sabe que no gusto de abusadores ni de cobardes. Las galladas me pueden. También soñé, pero de verdad, con Javier Abreu. Esos pensamientos fueron más normales. Lo imaginé siendo un socialista de verdad. Sin postureos ni condiciones. Al despertar, de la ansiedad, me fui a la cafetería el Bunker y me pedí una taza de leche y gofio, dos croquetas, un batido de papaya y naranja y tres arepas de reina pepiada. Todo con el fin de conseguir regular la tensión y el mal sueño. Duro poco el gusto. Al abrir este periódico, llego mi disgusto al leer que Museo Arqueológico Nacional (MAN) anunciaba que estudiará la remodelación del mapa de puntos de interés arqueológico de España en el que se ha colocado a Canarias en el Mediterráneo, debajo de Baleares.

Paletos

Menuda manada de paletos los del MAN, que no son una revista, sino los miembros del Museo Arqueológico Nacional. Menuda panda de incultos, toletes, simplones y analfabetos. ¿Pero cómo van a ser eso? Lo son. ¿Cómo que los expertos nacionales en arqueología de este país, vagos a los que pagamos todos los españoles, no se les ocurre otra cosa que colocar a las Islas Canarias por debajo de las Baleares y en el Mediterráneo?

¿Pero qué carajo nos pasa como pueblo? Vale que, por aplatanados, dejemos que nos traten como fulanos que vivimos en casa del carajo. Como ciudadanos de tercera. Vale que ser canario no sirve de nada. Vale que para algunos vivimos en el culo del mundo. Pero si no somos capaces de molestarnos como pueblo por el trato injusto que recibimos de las administraciones que mantenemos o por desconsideraciones, como las del Museo Arqueológico Nacional, mal nos irá como Archipiélago.

Dicen los del MAN que, de momento, informarán a los visitantes de que la ubicación no es la real. Chacho, cambien eso o quítenlo. Publican los medios que, al final, parece que el Museo Arqueológico Nacional (MAN) sí tiene algo de sensibilidad con Canarias porque, hace unos días y después de que el Gobierno regional hiciera pública su queja por la ubicación de las Islas en el mar Mediterráneo en el mapa de puntos arqueológicos de interés de España, anunció que está estudiando una remodelación de la maqueta para trasladar al Archipiélago y sus yacimientos al océano Atlántico.

Mientras los inútiles que trabajan en este centro nacional deciden cómo se modificará la vídeo-maqueta, lo que sí hará de inmediato la dirección del MAN es informar a los visitantes de que las Islas Canarias están colocadas "en una posición que no es la real".

Disculpa y muestra
de ignorancia

Agradecemos las disculpas de los toletes del MAN y de sus responsables. Agradecemos su sensibilidad sin límites. También habríamos agradecido mucho que no se hubieran fugado de clase el día que se sus profesores daban lecciones de historia y geografía del Archipiélago.

Que conste que Amaya Conde, en una visita que hizo al museo justo antes de que abriera sus puertas tras la remodelación en marzo de 2014, también comprobó que no se había dejado un espacio para los restos arqueológicos de Canarias, dispersos en varios centros museísticos de Madrid.

Posdata

Hay cosas que no me gusta soñar. Y cosas que no me gusta contar. Pero me ha indicado la psicóloga que escribe en este periódico, Tamara de la Rosa, y que a veces escucha mis locuras, que es bueno largar lo que a uno le jode. Y vaya que si me ha molestado la ignorancia del Museo Arqueológico Nacional. Y vaya que si me molestan las perrerías de algunos compañeros míos. Gente que gana mucho alegando y que también ganan lo suyo callando. Porque, a veces, políticos y empresarios costean sus dobles vidas a cambio de alegar y callar.

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