La Ciprea

Ellas se quedan solas

27.10.2015 | 02:00

Completamente solas en un mundo gobernado por hombres. La historia se escribe en género masculino y así nos lo muestran las noticias, los comentarios, las fotos. Vi hace días un reportaje esclarecedor. Fotos de posado de instituciones, gobiernos y empresas eran sometidas a un inocente juego: borrar de esas fotos a los hombres y dejar solo a las mujeres. Deprimente. Si los borran a ellos, que son veinte, nos queda la evidencia de que ellas son, a lo sumo, tres, dos, una o ninguna. Como siempre, esas mujeres que presiden ministerios, juntas y empresas poderosas siguen siendo una minoría más cerca de la nada que cualquier otra cosa. Solas se quedan en esa muestra del poder de los hombres. Lo que queda de ellas al borrarlos a ellos es la mancha sonrosada o amarillenta o de un blanco mortecino de un traje de chaqueta con rostro de mujer. Difuminados en colores pálidos la ropa y el contorno, el hueco que dejan las mujeres es un escándalo. Ya no es triste. Es un verdadero bochorno para ellos y para nosotras. Y, si me apuran, yo diría que el resultado es desolador.

La edición británica de la revista Elle en su campaña More Women (más mujeres) organizada para demandar más presencia femenina en posiciones estratégicas, ha tirado de la herramienta de una de las ediciones fotográficas más populares del mundo para demostrarnos la escasa presencia de las mujeres en los centros de poder. Se trata de un vídeo donde se van borrando los hombres que hay en las distintas fotografías hasta dejar solamente a las mujeres que hay en ellas. Con este experimento se ha querido mostrar lo solas que se encuentran en la cúspide mundial líderes como la reina de Inglaterra, Ángela Merkel, o las actrices Emma Watson y Lena Dunham.

Al ver el video uno se pregunta si todos los esfuerzos realizados han servido de algo; si las campañas de algunos partidos políticos por mejorar su imagen rodeándose de mujeres que han ocupado ministerios y consejerías, ha dado los frutos deseados; si toda esa parafernalia se ha quedado en una imagen donde algunos líderes aparecen rodeados de mujeres de forma totalmente gratuita. "Miradme, parecen decirnos, ellas me rodean, me adornan, me protegen y enaltecen, pero nada más. Ni sus opiniones, ni sus consejos, ni sus decisiones pasan de ser un mero trámite publicitario". Y, en el peor de los casos, ocurre lo que tanto nos tememos muchas mujeres: ellas actúan, hablan y legislan lo mismo que si fueran hombres porque viendo los resultados parece que lo hicieran para seguir favoreciendo leyes y costumbres completamente patriarcales. Y, en ese caso, me temo que, ya puestos, las deberíamos borrar a ellas también.

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