Tomando el pulso

¿Planificación de carreteras?

20.10.2015 | 02:00

Q uizás esta es la pregunta que se hace y con razón, mucha gente. No olvidamos cómo un ingeniero no calcula que la rueda derecha del coche coja todas las tapas de registro ocasionando el sonido característico de "clón clón, clón clón" y de evitarlas , se invadiría el sentido contrario. ¿Cuántos años con el problema de las colas en la autopista? Tiene que sufrir un político el problema diario para tomar cartas en el asunto porque sin duda, no es fácil la solución a día de hoy por haber realizado una penosa planificación de futuro en su momento. Empieza el desfile de razonamientos iluminados con proyección de Premio Nóbel, culpando al horario de clases de la Universidad, ¡Qué profundo! Recuerdo aquel profesor que propuso a los alumnos ir varios en un coche para desahogar la situación. El alumno, incrédulo, no tardó en contestar: De acuerdo, cuando lo hagan los profesores, que además tienen aparcamiento reservado, lo haremos nosotros. El razonamiento, una vez más, tumbó al iluminado de turno, que recibió un golpe en la diana y todo quedó en nada. La pregunta diaria, desde hace años, es hasta dónde llegó la cola hoy? Familias completas que para acudir al hospital a consulta o para una simple analítica, sin olvidar al grueso, los que van a trabajar, tienen que salir de madrugada de sus casas. No digamos si el destino es el aeropuerto para embarcar en un avión, lo pierdes, fijo. ¿Vendrá otro iluminado y propondrá a toda esta gente viajar por la tarde-noche para que encuentre un tráfico más fluido? Todo, menos entonar el "mea culpa". Lo correcto sería lo contrario, reconocer una cadena de errores, que no son de ahora, y pedir perdón a todos los ciudadanos que con sus impuestos buscan comodidad para ellos y futuras generaciones. Copiar lo bueno de fuera, hacer elevadizos y no subterráneos, evitar desembocaduras en rotondas, facilitar incorporaciones a las autopistas. Si observamos, hasta el Padre Ancheta está en una orientación, que no es la de antaño, para muestra, las fotos antiguas, pero claro, hay que mirarlas. En fin, fijarse en las obras que se autorizan, hacer las cosas bien desde el principio, que después las modificaciones cuestan el doble o el triple además de estar parcheando, dando una solución para salir del paso porque todos sabemos que cuando se siembra mal, la cosecha€ a la vista está.

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