Tribuna abierta

Menos presión fiscal para todos

18.10.2015 | 02:00

E l Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife lleva dos años bajando la presión fiscal a los vecinos. No tenemos eso que algunos llaman afán recaudatorio y que no es otra cosa que el reconocimiento implícito de un fracaso en la gestión de los recursos públicos. No tenemos afán recaudatorio, entre otras cosas, porque no lo necesitamos; y no lo necesitamos porque desde el año 2011 hemos venido trabajando en el saneamiento de las cuentas municipales. Esa gestión, muchas veces callada, es la que nos ha permitido reducir la deuda gracias al celo en el control del gasto, pero sobre todo es la que, hoy por hoy, nos permite aplicar una política pensada para el ahorro familiar y la reactivación económica.

No hemos cargado la factura de la crisis sobre las economías domésticas ni hemos ahogado al vecino con los tributos municipales. Antes al contrario, a pesar de las dificultades derivadas de una situación económica delicadísima atendimos siempre las necesidades de los sectores más castigados. De hecho, ya este año hemos aplicado la mayor rebaja fiscal que se recuerda en el Ayuntamiento y para 2016 nuestra política será la misma: reducciones y, en el peor de los casos, congelaciones de los tributos, tal y como hemos anunciado en el transcurso de esta semana. Así, habrá una minoración del 10 por ciento en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), que compensará el incremento derivado de la revisión al alza del castastro. Ningún vecino se verá obligado a pagar más al Ayuntamiento de lo que ha abonado este año, y eso es lo realmente importante. Es más, el próximo año habilitaremos ayudas para el pago del IBI a aquellas familias que no puedan afrontarlo o aquellas otras que tengan la acreditación de numerosa, una medida que se suma a la bonificación para las empresas de economía social.

Sin entrar en un análisis detallado, el Ayuntamiento avanza también en la fiscalidad verde, introduciendo una bonificación para los vehículos que se adapten a la tecnología GLP (gas licuado del petróleo), de la misma manera que reduce el Impuesto de Actividades Económicas para las nuevas empresas que se instalen en Santa Cruz de Tenerife, igual que para aquellas que creen empleo estable. También el tipo de gravamen del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) permanecerá en 2016 en el 1,8%, con una bonificación del 95% para aquellas obras que contraten desempleados pertenecientes a colectivos como los parados de larga duración.

De otra parte, la ordenanza fiscal de la Tasa de Ocupación del Dominio Público será objeto de una revisión completa para facilitar la dinamización de la ciudad y la creación de empleo. Así, se consolidan las ventajas de este año y se establece, además, una reducción del 100% en determinadas cuotas referidas a la utilización privativa o el aprovechamiento especial del dominio público local en el ámbito de las instalaciones voladizas, aquellas no consustanciales a la edificación sobre la vía pública: toldos, rótulos y análogos, en coherencia con la reducción que ya existe para la ocupación con mesas y sillas.

Todas estas medidas demuestran que es posible atacar la crisis económica con recetas audaces y superadoras de la austeridad como principio único de la acción de gobierno. Medidas que, además, nos van a permitir multiplicar en los próximos años la capacidad inversora del Ayuntamiento para hacer de Santa Cruz una ciudad más dinámica y próspera.

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