Tribuna abierta

Dos poetas muertos

15.10.2015 | 02:00

L eí los primeros poemas del profesor, poeta y traductor Hugo Gola (Argentina, 1927) en la antología Las ínsulas extrañas (2002). Hasta entonces no conocía la poesía decididamente vertical y generosa en su economía silábica de este autor exiliado en 1975 de su país a Europa, y que iba a pasar en México sus últimos años. Poesía columnaria, por su forma pareciera que ascética, y sin embargo intensamente sensual, material, voluptuosa. Una poesía y un poeta a los que les gusta indagar en los momentos y espacios límite, en los "fuertes y fronteras", y desde ellos, mediante aliteraciones y rápidos encabalgamientos, crear una atmósfera poética que puede empezar en el alba y las albadas, en los cuerpos de los amantes, y acabar en la orilla del mar. En ese recorrido, los versos del poeta, a veces de una sola palabra, "feraces / o feroces" y "pluma en plomo", se citan con un incesante recomienzo en las líneas del crepúsculo, del amor, de la playa, o en el perfil de los cuerpos desnudos. A Gola el verso no sólo le sirve para cantar la preciosa continuidad de todo, sino también para hacerse preguntas con acento rilkeano acerca de la esencia humana y su perdurabilidad como fragmento de algo roto, que ha sido arrasado o ha desaparecido. Su fallecimiento el pasado mes de julio nos priva de uno de los grandes poetas vivos que le quedaba al idioma.

Encontré por primera vez el nombre de Charles Tomlinson a finales del siglo pasado, en una antología poética de Octavio Paz en la que se recogía el Renga que el poeta mejicano había compartido y escrito con Jacques Roubaud, Edoardo Sanguineti y el propio Tomlinson. Desde entonces el académico y traductor inglés, educado en el Queens´ College de Cambridge, se convirtió en un creador de apariciones dispersas entre mis lecturas; pero siempre sorprendentes y valiosas, especialmente a través de dos antologías: La insistencia de las cosas (1994) y En la plenitud del tiempo (2005), donde se aprecia la gran variedad formal y esa fanopeia nítida que define su escritura. Además el inglés fue un poeta cuyos ensayos muestran un claro interés en la poesía norteamericana: William Carlos Williams, George Oppen, Marianne Moore, Louis Zukofsky, Sylvia Plath y Anne Sexton, además de Wallace Stevens, un poeta importantísimo en su aprendizaje. Tomlinson, uno de los grandes poetas europeos, moría el pasado 22 de agosto.

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