El bar de Pepe

Canarias, un país para viejos

15.10.2015 | 02:00

S in sueños de futuro se nos van de las islas buscando lo que aquí somos incapaces de darles, se aburren en las universidades, ven los resultados de otros amigos que acaban la carrera y lo más que consiguen es trabajar en un supermercado descargando contenedores o de merchandising reponiendo lineales. Y eso ocurre en el mejor de los casos.

España, con el Partido Popular en el poder, ha tirado por la borda a su mejor juventud y la ineptitud de los gobiernos de CC/PSOE/PP en Canarias han hecho que las islas se vayan convirtiendo en un país sólo para viejos.

Se marchan, pero son más de lo que las estadísticas nos dicen. La crisis ha resucitado el fenómeno de la emigración: miles de jóvenes canarios han abandonado el domicilio familiar y se han comprado un billete de avión para algún país, casi siempre europeo, con la intención de probar suerte: algunos la han encontrado y otros, antes de regresar fracasados, están dando tumbos con su mochila y tienda de campaña a cuestas buscando un trabajo en la vendimia en campos de Francia. No hay cifras exactas: la inmensa mayoría de los que se marchan no se registran en los consulados de los países de destino, por lo que resultan, estadísticamente, invisibles. No obstante, según el Gobierno central, entre enero de 2013 y enero de 2015 se marcharon del Archipiélago 40.014 personas con nacionalidad española.
¿Todos eran jóvenes cualificados para los que el mercado no tenía ni siquiera una oportunidad?

La respuesta es complicada, pero los expertos, en su mayoría, admiten que partidos políticos y medios de comunicación han utilizado las estadísticas que miden este fenómeno; a veces, en el caso de los políticos, con fines electorales. Pero también coinciden en que en el caso de los autóctonos, esa huida, ha estado protagonizada, esencialmente, por jóvenes titulados. Ha sucedido en Canarias y en el resto de España. Así y todo, no son comparables en número a los miles de inmigrantes que vivían desde hace años en nuestro país, que ya habían obtenido la nacionalidad española, y que han tenido que irse.

Lo cierto es que la maravillosa recuperación de la economía española de la que nos habla Mariano Rajoy parece que sólo está en su imaginación y en las mentiras que cuenta. Canarias es una de las comunidades, junto con Andalucía y Extremadura, con desempleo endémico, o sea los canarios tenemos el triste record de pertenecer al vagón de cola de todas las regiones europeas en cuanto a paro obrero se refiere, claro que en el caso de los isleños es aún más penoso teniendo en cuenta que se reciben anualmente unos 14 millones de turistas y que el sector representa el 85% del PIB de la Comunidad Canaria. Sin embargo, pese a que el turismo deja en las islas unos 2.700 millones de euros al año, el sector no es capaz de absorber las demandas de empleo de nuestros jóvenes, muy al contrario en los últimos años ha habido un descenso de trabajadores en la hostelería imponiéndose el salario del miedo.

Las estadísticas nos dicen que de seguir así los datos migratorios de jóvenes canarios, unido al descenso de registro de matrimonios y parejas de hecho y la baja natalidad, todo apunta que para el año 2025, o sea en 10 años más o menos, la población canaria entre 16 a 30 años descienda un 45%. Por otro lado el crecimiento de la población de personas con edades comprendidas entre los 60 a 85 años crecerá a niveles increíbles, para esa fecha y de seguir la tendencia antes citada de cada 10 canarios 6 serán viejos. Un futuro prometedor nos espera, siempre podremos desviar el turismo de sol y playa por otro de destinos geriátricos ideal para un país de viejos.

A la hora de buscar soluciones a este drama lo mejor es negar la realidad, decir que lo que está ocurriendo no es así, que se exagera mucho y nuestra juventud tiene futuro en Canarias. Los de siempre se volverán a mirar su sucio ombligo, oídos sordos, y si pasa algo no pasa nada, incluso algunos nos querrán convencer de "planes en marcha a favor de la juventud" de "la gran preocupación del Gobierno son los jóvenes", todo falso. Porque el tema no es que la juventud abandone Canarias para ampliar sus conocimientos en idiomas, o estudios becados en universidades europeas con el firme propósito de volver a las islas, no ese no el tema, el motivo es que abandonan Canarias ante la nula posibilidad de encontrar un trabajo, de estudiar creyendo en el futuro. Las universidades tienen que recuperar la ilusión en esos miles de chicos y chicas que abandonan sus estudios ante la pésima, obsoleta y anticuada educación que se imparte en ambos centros universitarios de Tenerife y Gran Canaria.

Canarias un país de viejos donde sólo se les recuerda cuando llegan las elecciones y se les da el bocata de mortadela una excursión en guagua y a votar a los mismos de siempre. Este país fue, es y seguirá siendo el de la parranda, las perras de vino y las cabrillas, el tenderete y el sufrimiento del incierto futuro, pero eso es lo de menos. Mi bisabuelo emigró y también lo hizo mi abuelo, ¿por qué no lo pueden hacer mis hijos o mis nietos? Pues nada, sigamos la tradición€

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