Pípol

Antonio José

26.09.2015 | 01:14

No fumo, aunque, cuando la ocasión y la compaña lo merecen, cae un purito palmero, que se saborea con agrado y ceremonia. De casta le viene a uno. Fue en los altos de Icod de los Vinos con Antonio José y su mujer Lupe Afonso de anfitriones. En total, alrededor de quince. Gustamos un magnífico condumio entre pinos, al socaire del soportal con horno de leña y poyo bien surtido. La cuesta del Amparo y trayecto previo se subió en coche al volante de Victoria Morales, la mejor embajadora de la maestría de su marido, el reputado pintor Luis Kerch, que ahora pincela en México. El carnet de conducir sigue siendo asignatura pendiente, al igual que la de los periodistas Juan Galarza y Salvador García Llanos, que usan transporte público o calientan el asiento del copiloto.

Además, este último, que fuera, entre muchas otras faenas, primer edil de Puerto de la Cruz, director del Gabinete de Jerónimo Saavedra cuando portaba las carteras de Educación y Administraciones Públicas con Felipe González y delegado del Gobierno en Canarias, sucederá, así parece, al primero, al frente de la Asociación de la Prensa de Tenerife. Juan es responsable de Comunicación del alcalde José Manuel Bermúdez, que no para la pata. Y la vida, lógico, no le da para más. Merece un descanso al frente de la APT tras una notoria gestión. A Salvador le acompañará como número dos, así parece, Agustín Gajate, que antes llevaba la prensa de CajaCanarias y ahora, reciclado, se ocupa de otros menesteres en La Caixa. O sea, la misma entidad pero no. Ya me entienden. Con Juan, Salvador y Agustín me fumaría otro purito palmero?

El doctor en Historia del Arte Roc Laseca también mojó pan en la salsa del conejo, que bueno que estaba. Comisario de múltiples exposiciones y experto en esto de las Bellas Artes, fue quien, tiempo ha, me descubrió Miami, ciudad en la que Manolo Martínez Fresno, director de la Oficina de Canarias en el Consulado General de España, lo hace muy bien atrayendo inversiones a las Islas. Y si alguien sabe de estas desenvolturas es, precisamente, Antonio José, quien, también en Miami, ocupó la vicepresidencia del Banco Santander Internacional. En su despacho de Brickell Avenue tenía hilo directo con Emilio Botín y después con su hija Patricia, conscientes de que tenían al mejor.

Hace algunos años decidió dejar el grupo bancario, crear una asesoría financiera y, desde la capital del mundo latino y, en breve, igualmente desde Madrid, continuar con sus aciertos, afectos y reconocimientos. Y cuando cruza el charco y se refugia en su Icod natal, Antonio José Polegre (y Lupe) invita a condumio a sus amigos. Y saca la guitarra y canta y cantamos y seduce y nos conquista. Un crack.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine