Hablando en plata

Coja número y vuelva usted mañana

17.09.2015 | 00:39

El mes de septiembre es sinónimo de vuelta a la rutina. Tras el fin de las vacaciones de verano son muchos los que regresan a sus puestos de trabajo, los que aún los conservan, los más pequeños estrenan libros y uniformes nuevos hechos que significan la vuelta al cole mientras que sus hermanos mayores lo hacen un poco más tarde. Además de por todo esto, septiembre se caracteriza por las inscripciones de cientos de alumnos en los distintos centros escolares de las islas, sobre todo de aquellos que por motivos académicos no lo han podido hacer en julio. Como muestra un botón y es que el Instituto César Manrique, en pleno corazón del barrio de Ofra en Santa Cruz, solo permite tres días de matriculación en septiembre a todos aquellos que quieran optar a estar en sus aulas. Por si esto no fuese suficiente agravio, uno debe de estar antes de la apertura del centro, sobre las nueve de la mañana, para poder obtener uno de los números que aseguran que alguien atenderá su solicitud, eso si es que uno no acude entre las 12 y 12:30, donde los trabajadores tienen media hora de descanso laboral, todos a la vez, porque al parecer turnarse para ir a desayunar como hacemos todos no es posible, es mejor interrumpir el servicio. Sin embargo, es aún más grave que cuando uno acude y le dicen que debe de volver al día siguiente con la única misión de conseguir un número para el próximo día, con lo que con suerte habrá invertido solo tres mañanas en presentar una solicitud que es generada desde Internet.

Algo no concuerda cuando en pleno siglo XXI son enormes las colas que se crean cada vez que uno quiere presentar algún documento oficial relacionado con educación, como por ejemplo ocurre todos los años con las becas de educación del Gobierno de Canarias. Resulta paradójico que para poder ver en qué ciclos de formación profesional hay plazas vacantes o completar la solicitud, sí pueda realizarse todo el proceso por Internet pero para su presentación sea necesario acudir al centro y esperar en una cola, como si se tratase de una pescadería, a que se repartan los números.

En el caso de la institución educativa por excelencia de la isla, la Universidad de La Laguna (ULL), es diferente. Todo el proceso es online, comodísimo a través de la plataforma web, eso sí debes de tener todos los documentos escaneados y actualizado. Sin embargo, por alguna inexplicable razón los responsables de las inscripciones han decido que dos días son suficientes para realizar la matriculación de miles de alumnos, cuando para el período de prescripción se permite 15 días. El hecho de permitir un plazo de matriculación tan corto genera que algunos alumnos se queden fuera del sistema por no realizar el proceso a tiempo, algo que resulta incomprensible más teniendo en cuenta que no supone un gasto para la universidad puesto que todo la matriculación la realizan los alumnos de forma autodidacta. Si realmente se pretende reducir el fracaso escolar, las administraciones deberían de facilitar al máximo todo el proceso, y alentar a las matriculaciones.

Antonio Herrero Álvarez es periodista

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine