Tribuna abierta

El gravísimo problema migratorio en Europa

13.09.2015 | 02:04

Es noticia diaria y permanente la llegada de decenas de miles de emigrantes procedentes de numerosos países, principalmente de Medio Oriente, más concretamente de Siria, Jordania, Líbano, Afganistán, Pakistán, Irak, pero principalmente de Libia, Túnez, Egipto y otros del Norte de África, los de la célebre Primavera árabe y de países desestructurados al sur del Sáhara.

La invasión es de tal naturaleza que llegan a decenas de miles casi a diario y ante tan gravísimo problema para los países occidentales, principalmente Alemania, donde casi todos quieren llegar como al "paraíso perdido", Francia e Italia. España en menor medida, pero lo más asombroso es que decenas de miles y a riesgo de sus vidas intentan cruzar el túnel del Canal de la Mancha para llegar a Inglaterra, otra especie de "paraíso soñado" para la auténtica invasión de emigrantes, y curiosamente todos de religión musulmana.

Desde luego hay que ser solidario con el extranjero tanto desde el punto de vista ético como de la moral cristiana dominante en el Continente y por simple humanidad porque son nuestros semejantes, pero también conviene establecer unos límites y unas distinciones de origen, pues fundamentalmente unos son auténticos "refugiados" huidos de las matanzas bélicas, especialmente los sirios bombardeados por Al Assad, el tirano que se perpetúa en el poder sin que reaccionen cumplidamente las grandes potencias occidentales (ya inició Francia bombardeos selectivos sobe enclaves sirios dirigidos por el presidente socialista Hollande) y los Estados Unidos dirigidos por el melifluo Obama, que no quiere la intervención a ninguna costa, y los que simplemente, y deseando su prosperidad mediante el trabajo y la defensa de su familia y descendientes, quieren y desean, como desean tantos españoles, griegos, portugueses, irlandeses y demás ciudadanos europeos pero sobre todo nosotros que batimos el record del paro, un puesto de trabajo digno, llegan de los países más remotos atravesando allende los mares en trenes y camiones hacinados, en condiciones infrahumanas, careciendo de lo más necesario para su subsistencia, la higiene, el agua potable, la alimentación mínima, etc., etc.

Pero es de tal magnitud el problema migratorio de huida al "edén o paraíso terrenal" de Europa, que al final si la Unión Europea, ayudada por Estados Unidos y Canadá, no toma unas determinaciones claras y contundentes pese a la admisión de un númerus clausus, aumentado significativamente, que ya han acogido algunas potencias como Alemania, nos veremos que el Continente europeo en breves décadas será una simple prolongación del Medio y Extremo Oriente y de África del Norte y del Sur del Sáhara y llegará el día en que, de no ponerse de acuerdo y tomar determinaciones firmes, concretas y unánimes, el Continente Europeo será absorbido y "colonizado" por ambos grandes y superpoblados Continentes, pudiendo llegar a ser mayoría los migrantes a los autóctonos dados los índices de natalidad que quintuplican o más los nacimientos de ciudadanos europeos.

Europa será "raptada" y se denominará en un futuro próximo "Eurabia", "Euráfrica" o "Eurasia", intentando imponer los emigrantes por mayoría numérica tanto sus normas como costumbres y culturas ancestrales y "legales-religiosas", algunas de las cuales chocan frontalmente con la cultura occidental o la autóctona, perdiéndose todo signo de identidad.

Y no es que seamos xenófobos ni mucho menos, sino que hay que tener un sentido de la mesura y del realismo y la urgentísima necesidad de reunirse todos los países de la Unión Europea, los Estados Unidos y quizás Australia y Nueva Zelanda, porque el problema es mundial, sino que somos realistas y el panorama es desolador, por no decir trágico e insólito, y no emplear otro término más crudo, una auténtica tragedia humanitaria.

Todo deriva, a mi modesto juicio, de la descolonización apresurada de los países africanos de Medio Oriente, Oriente Central con parte del Subcontinente Indio y Oriental y África, con la retirada de las potencias colonizadoras, que aunque cometían tropelías, algunas de consideración como las terribles del Congo ex belga, estos países no estaban preparados en absoluto para asumir la responsabilidad, económica, financiera y política y de organización de Estados independientes, convirtiéndose en la praxis desde hace más de medio siglo, en territorios desestructurados, sin organización política estable ni democrática y sumiendo a sus respectivos pueblos y tribus en la más absoluta indigencia y falta de lo más necesario para su subsistencia, educación y nivel de vida digna de todo ser humano, pese a sus grandes e inexplotadas riquezas naturales.

Yo contribuyo modestamente a hacer esta denuncia y también me solidarizo con las últimas declaraciones del Papa Francisco, de que este problema migratorio es el problema principal que tiene hoy planteado el Universo-Mundo y al que hay que dar soluciones inmediatas o a corto plazo, pues si no la Humanidad irá indefectiblemente al caos total?

Ramón González de Mesa es abogado

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