El vuelo de la pardela

El emigrante

11.08.2015 | 02:20

En el norte de Tenerife, en la ciudad de Garachico, hay una escultura dedicada al emigrante. El autor es el prestigioso artista canario Fernando Garcíarramos. Consiguió plasmar perfectamente el drama de la emigración. Un hombre mirando al horizonte, con la maleta en la mano y sin corazón, lo deja atrás, en su tierra, con la familia. Aunque era pequeña aún recuerdo la triste mirada del adiós? Sabemos cuánto dolor hay en ese equipaje y más en estos días en los que escuchamos las desagradables palabras del primer ministro Inglés David Cameron. También recordamos las que han dicho otros dirigentes cuando ven que centenares de personas intentan entrar en su país. Esta situación nos hace reflexionar porque los que hoy ponen el grito en el cielo son los que, en parte, han provocado que las personas emigren. Ellos han colonizado sus tierras (África, por ejemplo) han sacado y siguen sacando las riquezas que no les pertenece y precisamente Gran Bretaña es uno de ellos.

Eso mismo nos pasa aquí en Canarias donde todavía somos islas colonizadas (por España), esa es nuestra cruda realidad. No tenemos ni aguas donde pescar y vivimos rodeados de mar. Aquí llegan empresas y sacan grandes beneficios dejando una miseria en sueldos, porque somos los que menos cobramos de todo el territorio. La cesta de la compra es la más cara. Trasladarnos, para lo que sea, nos cuesta casi el doble que a las otras comunidades y para colmo Canarias ha cumplido con el gobierno central en cuanto a los recortes exigidos, pero ellos, quieren aún más. Vivimos del turismo, dependemos de él, directa o indirectamente. Llegan millones de turistas a nuestras islas. Aumentan los ingresos pero ¿para quién? Cada vez estamos más en las manos de los touroperadores. Ellos deciden por nosotros y eso nos perjudica aún más. La culpa, ofertar el todo incluido. Al llegar al hotel les ponen la pulsera y tienen derecho por un módico precio a casi todo. Así el cliente no sale nunca del hotel, lo que ocasiona que el taxista, el comerciante, el restaurante y más establecimientos no perciban lo que se prevé en esas estadísticas maravillosas de las que tanto hablan.

Esto es una rueda que nos afecta a todos y muchos acaban por cerrar. La pobreza en nuestra tierra aumenta cada día. Ahora con los nuevos presupuestos del estado, Canarias recibe menos de la media nacional ¿Cómo vamos a salir adelante? ¿Cómo vamos a mantener la sanidad pública y la educación? Por eso nos da tanta pena cuando llegan emigrantes en las barcas (engañados de que van a España) y qué les podemos ofrecer aquí, unas galletas, mantas y agua, para luego devolverlos al punto de partida, con las manos vacías. Sabemos que esta no es la solución, ni para ellos, ni para nosotros.

Gracialiana Montelongo Amador
Escritora

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine