ÚLTIMA HORA
Al menos dos muertos tras chocar un tren y un autobús escolar en Francia
Zigurat

Original escritor

08.08.2015 | 02:24

Nunca está mal reiterarse si las intenciones no son malas, es lo que he considerado para volver a encontrarme puntualmente con un escritor estadounidense: O´Henry (William Sidney Portes, Greensboro, Carolina del Norte, 1862-Nueva York, 1910). Máxime, tras leer cierta semblanza recogida en algunos de sus excelentes cuentos; también con la intención -hace años yo tampoco lo conocía- de evitar acercarme textos que suponían subliterarias entregas. Casi comenzar escribiendo que, desafortunadamente, Cándido Pérez Gallego, en su buen libro Guía de la literatura norteamericana, ni siquiera lo menciona, exiliándolo domente, ya que O´Henry, su nombre literario, cuando transcurría 1896 no tuvo otra ocurrencia -tal era su imputación, no obstante siempre se ha mencionado su inocencia; los caminos de la presunción no es que sean inescrutables, en ocasiones resultan sorprendentes- que robar en el banco en que estaba empleado, situado en Houston (Texas, EEUU). Dichas circunstancias le hizo poner tierra por medio y refugiarse en Honduras, país en el que permanecería hasta 1898, regresando a EEUU debido a la enfermedad de su esposa. Un noble gesto. Detenido, juzgado y condenado a cinco años de prisión, continuaría escribiendo y hasta pudo publicar algún libro. Debido a su buena conducta, sólo cumplió tres años de condena. El insólito -hoy no tanto, resulta abundante la falta de originalidad- hecho, perpetrado en Houston, quizás obtendría en la actualidad el calificativo de "escreitor económicamente exiliado"; y dado el proselitismo, incluso entre enormes profesionales, relativo al irrefrenable amor hacia la propiedad ajena, se ha pasado de la apropiación indebida o robo a ser tentado por los bienes ajenos, presunción de inocencia incluida. Que O´Henry fue uno de los pioneros -en el más amplio sentido- de una más que probable concepción, del todo original, respecto a la propiedad privada, queda atestiguado: su experiencia de Houston en 1896.

Ignoro si el también escritor Ambrose ´Gwinet´ Bierce (1842-1913) -geniales muchos de sus cuentos- llegó a conocerlo, pero incluyó en su famoso libro El Diccionario del Diablo, a aquellas personas que sienten extrema pasión por lo que no es propio: "Ladrón. Sustantivo. Comerciante candoroso, culminando dicha definición citando, atrevida e ingeniosamente, al mismo Voltaire. Si ambos -digno en investigar- se conocieron en alguna de sus andanzas, tomando copas juntos, es algo que desconozco.

Hombre bueno y estimado no sólo como escritor, a O´Henry se le atribuye unas frases literariamente autodescriptivas: "Obtuve mis mejores argumentos en los bancos de los parques, en las calles sombrías y en los tenderetes de venta de periódicos" (Ladrones y mentirosos, O´ Henry, introducción, Antonio González Morales, Plaza & Janés, Barcelona, 2002). Irónico, mordaz, maestro de claves humorísticas, pero profundamente sensible, O´ Henry esgrimía en ocasiones una destreza humorística narrativa bien parabólica.

Agustín E. Díaz-Pacheco
Escritor

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine