La Ciprea

Cómo decir "puta" sin ofender a nadie

04.08.2015 | 02:00

Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid capital, ha dicho "puta" y todos los caballeros y señoritas bienpensantes se han llevado las manos a la laca y han puesto el grito en el cielo. Bien. Vamos a tomar medidas al asunto. Creo que la palabra es correcta y como tal está registrada en la Real Academia; creo que es una de las doscientas maneras en que se llama a las mujeres que ejercen la prostitución; y creo que a ellas, particularmente, no las ofende, es más, ellas mismas se califican de tales dado que es el término más usual y, por lo tanto, más comprensible para cualquiera. El resto de vocablos que definen el ejercicio de alquilar o vender o prestar tu cuerpo para que los hombres desahoguen sus necesidades más perentorias en lo que al sexo se refiere (¡qué capacidad de escurrir el bulto para no llamar a las cosas por su nombre lo que facilitaría la comprensión de los lectores y a mí me ahorraría dos minutos de desgarro cerebral!), son oscuros y escabrosos para la lengua de cualquier villano. Véase, por ejemplo, dama de compañía, cortesana, meretriz, cuero, loba, pupila, mujerzuela, zorra...

Según los diccionarios, la prostitución es la "actividad a la que se dedica quien mantiene relaciones sexuales con otras personas a cambio de dinero". El término "prostitución" proviene del latín prostitutio, que a su vez proviene de otro término latino, prostituere, que significa literalmente ´exhibir para la venta´. Hay una versión sobre el uso de la palabra que me resulta mucho más literaria y atractiva y que apunta a que el término viene del verbo latino putare, ´pensar´, con lo que se hace referencia a que durante la conquista de las antiguas ciudades de Grecia aumentó la esclavitud de hombres y mujeres de ese país y al ver los romanos que las mujeres a las que usaban mayoritariamente como prostitutas eran conocedoras de la ciencia y la política, las calificaron como pensadoras o putas. La versión más actual es la más simple y la más triste, como siempre: la palabra es solo una contracción vulgar del término "prostituta".

Y ahora que se me ha llenado la boca como cuando éramos niños y repetíamos caca y culo hasta la saciedad, debo añadir que no entiendo semejante revuelo porque Carmena haya dicho la palabra correcta a no ser que el uso de ese término como insulto ha llegado a contaminarlo de tal manera que sobrepasa la simple descripción de una determinada profesión. En cualquier caso, Dios nos libre a las que pensamos y opinamos sobre ciencia o política, de que a alguno de estos maquiavélicos inquisidores se le ocurra averiguar lo que significa putare en román paladino.

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