Tribuna abierta

No seas extremista

30.07.2015 | 00:22

S eguramente todos, en algún momento de nuestra vida, hemos tenido pensamientos dicotómicos o conocemos a alguien al que siempre le decimos ¡pero mira que eres extremista! Son personas con un pensamiento polarizado que solo entiende dos extremos: todo o nada, blanco o negro, siempre o nunca, conmigo o sin mí. ¡Para ellos no existe el término medio! Este tipo de pensamiento no admite que haya escalas de grises y se basa en falsos dilemas y, cómo no, tiene sus consecuencias porque no debemos olvidar que la forma en que pensamos influye directamente en cómo nos sentimos. Si hacemos un mal uso del pensamiento, las emociones que se generan no serán las más recomendables.

1- Afecta a las relaciones personales: este tipo de pensamiento de "todo o nada", hace que tomemos una actitud poco tolerante hacia los demás ya que no entenderemos que otras personas puedan tener una visión del mundo diferente a la nuestra, entrando en un tipo de reproches excesivos que suele molestar al destinatario de los mismos.

2- Es una bofetada a la autoestima. Ser inflexible y tan exigente, nos lleva a sentirnos mal de forma gratuita porque las cosas no son blancas o negras, las personas no son felices o tristes, fuertes o débiles, extrovertidas o introvertidas, divertidas o aburridas, agresivas o sumisas, buenas o malas, por lo que te generará frustración, estrés, ansiedad e inseguridad si no cambias este estilo de pensamiento. Estas personas pueden admirar a alguien con fervor y desde que cometen un error, llegar a odiarlo. Desconocen el abanico de colores entre el blanco y el negro. Esta actitud desgasta a los demás y a uno mismo.

En consulta, los psicólogos, para eliminar este tipo de pensamiento, enseñamos a los pacientes a cuestionarlos. Empezar a detectar frases como "nada me sale bien", "jamás tiene un detalle conmigo", Siempre me contesta mal", "Nunca he sido feliz"€ Se trata de valorar lo que dices en términos de porcentajes. ¿Qué hay de cierto en que nunca te ha salido nada bien? ¿Seguro que en todos estos años nunca ha tenido un detalle contigo? ¿A tu edad, realmente nunca te has sentido feliz? Debemos aprender a romper este esquema porque aunque parezcan simples palabras, éstas tienen un peso y efecto poderoso sobre nuestras emociones, nuestro estado de ánimo y sobre las relaciones hacia los demás, de modo que es importante elegirlas con cuidado. Sustituir estas palabras absolutistas por otras más flexibles que se adapten a la realidad.

Si tienes que lidiar con este perfil y sientes que te desgasta:

1.- Distancia emocional. Fundamental que pienses que el problema de pensar de forma errónea es de la otra persona no tuyo. No tienes que sentirte culpable por no cubrir sus expectativas. Cada uno elige el pensamiento que quiere tener al igual que el resto, la interpretación que le queremos dar.

2.- No cedas a sus exigencias tan solo por evitar que te juzgue y etiquete. Recuerda que, no se trata de facilitarle la vida a otro, deteriorando la tuya. Debes establecer límites.
tamaraconsulta@gmail.com

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine