Tribuna abierta

El árbol de Raquel

16.07.2015 | 02:08

Después de al menos tres lustros sin hacerlo, el Premio de Poesía Pedro García Cabrera que convoca desde 1981 CajaCanarias recayó en 2014 en una mujer: Raquel Martín Caraballo. Se había convertido en tediosa tradición que, cada año, el certamen lo ganase un hombre hasta la aparición de Raquel con un libro, Un árbol en Rodmell (2015), tan singular en la colección editada gracias al premio, como necesario en la poesía canaria actual. Confieso que hasta este libro, nada sabía ni había leído de la autora. ¿Qué es Un árbol en Rodmell? Como ha contado la poeta, el proyecto surgió de un sueño en el que se veía a sí misma caminando por una playa; pero una playa sin mar, con un árbol en medio. Además de ella, sólo cruzaban esa visión tres mujeres. No pudo identificarlas entonces, pero ellas fueron presentándose, regresando poco a poco mediante su escritura. Los libros de las tres mujeres se fueron cruzando en el camino de Raquel hasta que pudo identificarlas: Virginia Woolf, Sylvia Plath y Alejandra Pizarnik. Algo cambió y se activó entonces en su sensibilidad.

Virginia, Sylvia y Alejandra le estaban pidiendo a nuestra autora que volviera a ellas, que las escuchara y estableciese un diálogo con sus obras. Entendido como un tríptico cuyas partes se corresponden con los nombres de las tres, Raquel canta y cuenta, reflexiona, trata de prestar voz y comprender las circunstancias que rodearon a estas creadoras geniales, tan distintas como atormentadas, y cuya visión heteróclita de la realidad no les supuso más que la ofensa, el rechazo, la incomprensión o el aislamiento. Así, en estos versos, no pueden más que pesarnos las piedras en los bolsillos de Virginia mientras el río la lleva a un silencio definitivo. De igual forma, la frialdad íntima que Raquel siente al leer los poemas de El coloso (1960) y Ariel (1965), de Sylvia Plath, nos toca con la fuerte interpelación que nos dirigen estas páginas, empujándonos también a buscar el calor del mundo, la calidez de un clima emocional habitable. Alejandra Pizarnik, su sección, cierra el libro y Raquel la nombra, la llama en sus textos para consolarla y entenderla, quizá diciéndole que no es la única que está sola sintiendo que no encaja en molde alguno. En definitiva, Un árbol en Rodmell es el libro de una poeta entera y verdadera en "esta noche demasiado blanca".

Iván Cabrera Cartaya es filólogo, poeta y crítico literario

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