A la contra

Las tres mujeres de Clavijo

En la toma de posesión del presidente estuvo todo Dios, incluidos sus dos representantes en la tierra en Canarias

12.07.2015 | 02:20

Nunca un presidente canario en el momento en que accede a ocupar su puesto había contado con tantos apoyos institucionales en su toma de posesión. Lo del jueves en la sede de presidencia en Las Palmas fue un zas en toda la boca para algunos que todavía andan buscando los tres pies al gato, cuando no quedan pies ni gato. Estuvo todo Dios, incluidos sus dos representantes en la tierra nuestra: Don Bernardo Álvarez y Don Francisco Cases, obispos de Tenerife y de Las Palmas, respectivamente. Aunque la organización, todo sea dicho, hubiera deseado que en su lugar se hubiera presentado el Papa Francisco. Acudieron representantes del Ejército (para evitar que se escapara algún tiro), medios de comunicación (tan mal tratados por gobiernos anteriores pactados con el PP y este último con el PSOE, y siempre ahí, mandando, CC), del sector empresarial (desde anónimos autónomos que modestamente gestionan un pequeño taller de chapa y pintura hasta conocidos constructores de hoteles de allí y de aquí, incluso alguno acudió desde más lejos), y, por supuesto, un montón de políticos, tantos como los que cabían en la extensa sala de Presidencia en Gran Canaria, y tantos como los que le esperaban fuera. Unos muy conocidos (de los que llevan toda la vida apegados al poder) y además un montón de militantes, que se pagaron sus billetes de avión y que allí se personaron. No todos ellos estaban allí en busca de un cargo (son sabedores de que todo el pescado está vendido), sino para corroborar que, efectivamente, el hombre por el que habían trabajado durante la campaña y en el que confían tomaba posesión de su cargo.

Los ojos de Fernando Clavijo no atinaban a encontrar en medio de tanta gente dónde estarían sus tres mujeres. Y se mostró nervioso hasta que, en medio de tanto interesado y comprometido, las encontró. Y respiró. Clavijo sabe que los que le acompañaban en la sala le pueden querer más o menos, ambicionaran más o menos el poder que ahora maneja como presidente. Incluso sabe que algunos de los que allí estaban, cuando acudan a su despacho con inapropiadas proposiciones y les diga: "disculpa, pero no", decidieran retirarle su compañía en futuras presentaciones. Pero sus tres mujeres nunca le darán la espalda. No lo hicieron durante sus años de Alcaldía, ni en los momentos de guerra interna en CC, y mucho menos cuando algunos se empeñaron en condenarlo, sin juzgarlo, durante el calvario en plena campaña por el ´caso Corredor´. Tres canarias que en su vivienda de la lagunera calle de San Agustín gobiernan por encima del presidente. Eli y las pequeñas Elisa y Mencía estarán ahí, porque para eso está la familia, para recordar a cualquier alto cargo que los cristales tintados del coche oficial no pueden distanciarle de la realidad, que el gobernante no se puede convertir en todo lo que ha criticado y despreciado durante todo este tiempo, y que luchar por las familias de esta tierra (principalmente las más desfavorecidas), incluida la suya propia, debe ser su principal objetivo.

A la presentación de Fernando fue todo Dios, incluso la organización se planteó llevar hasta la sede de Presidencia las reliquias del Hermano Pedro y del Padre Anchieta, y evocar a los santos canarios, cuya protección no vendrá nada mal al nuevo Ejecutivo para este ejercicio en el que se estrenan. Insisto, acudieron los que están al lado de Dios y los que están un poco más abajo, como el ministro José Manuel Soria, en representación del Estado, y que, como quien no quiere la cosa, dejó caer por todas las esquinas: "con Clavijo me entiendo, con éste sí que se puede hablar. Cuenta con el apoyo del Estado". También estaba Paulino Rivero, el presidente saliente (el de: "pa´ lo que nos queda en el convento, igual nos cagamos dentro"), que no paraba de preguntarse qué habría hecho mal para que más del 75% de la sala jamás le hubiera acompañado en ninguno de sus institucionales actos. Y en medio de tantos, en el centro de todos, la flamante vicepresidenta del Gobierno Canario, Patricia Hernández, que rebosa alegría por los cuatro costados, y que se pasó toda la "fiesta" sonriendo como una caña rajada, abriendo la boca a todo lo que da y enseñando todas sus piezas bucales. Tengo que reconocerlo, a la líder socialista se le ve feliz, y tiene motivos para estarlo. Y, además, tiene unos cordales preciosos.

El nuevo Gobierno no lo tendrá fácil, pero hacerlo peor que el anterior será prácticamente imposible. Aunque nunca se sabe. Empiezan con buena intención. Tras su primer Consejo, han acordado sentarse con las entidades bancarias para evitar los desahucios y buscar salida para tanta casa vacía. A nadie se le escapa que en las islas las entidades que no echan a la gente de viviendas son La Caixa y Cajasiete, y estas entidades, afortunadamente, evitan el alzamiento de viviendas gracias al compromiso social que mantienen y a que al frente de ellas están los canarios Andrés Orozco y Fernando Bergé, gente que no está dispuesta a dar la espalda a quienes durante tantos años han sido sus impositores y han arrojado números azules en los resultados de estos bancos canarios cuando a todos nos iba mejor. Toca que el Gobierno se siente con el resto de entidades, y toca que los acostumbrados usureros bancarios den respiro a la gente, el mismo respiro que la sociedad les ha dado a ellos rescatándolos e inyectándoles dinero nuestro.

Todo el mundo fue a la toma de posesión de Fernando Clavijo. Entiéndase todo el mundo por personajes de la farándula, de lo religioso, de lo castrense, de lo empresarial, de lo político y lo mediático. Y otros tantos no acudimos, embebidos en el día a día de sacar a nuestras familias y empresas adelante, pero con la ilusión puesta en que Clavijo y quienes le acompañen trabajen a destajo por esta tierra y gestionen bien los recursos públicos que en sus manos hemos dejado.

Postdata: La Sala VIP

Pero mientras unos se aglomeraban en la gran sala, en otra, la vip, se aglutinaba un montón de personalidades que siguieron la presentación del nuevo Ejecutivo a través de una pantalla de plasma de 86 pulgadas, arropados por multitud de camareros ataviados con traje de época que servían copas, bandejas repletas de croquetas, albóndigas, queso de Guía, lonchas de pata asada y canapés variados. Entre las caras conocidas estaban monseñor Rouco Varela, el rey de Marruecos (que cubría su mirada con unas enormes gafas de sol negras), Ángela Mena (con un traje sencillo impropio de ella), Willy García, los niños de San Ildefonso, Paco Padrón (con 10 cintas de vídeo bajo el brazo), Chona la de Enclave de Ja, Dimas Martín e Isabel Pantoja (que acudieron gracias a un permiso penitenciario), César Romero Pamparacuatro, el presentador de Tenderete, Francisco Hernández Spínola (que acudió en chanclas, bermudas y peineta), Ronaldo, Marc Anthony (que actuaba al día siguiente en Los Cristianos y aprovechó el viaje), la novia de Nacho Vidal, la reina del carnaval del año pasado, el Drag Queen de este año, Makoke y Kiko Matamoros, la presentadora del Telediario de La 1, Piqueras, Jorge Javier Vázquez, Pedrito, Brígida Mendoza e Inés Rojas, que pese al calor que hacía acudieron con manta esperancera. Estaba además de los enanos de La Palma, y otros que no son de La Palma pero conocidos también, y que no quisieron dejar pasar la oportunidad de ver por plasma... aunque fuera solo por plasma y por TDT (vaya mala baba la mía... jajaja) la entrada por la puerta delantera y a lo grande... del nuevo presidente canario. He de informar que algunos de los personajes presentes en la sala vip mantuvieron hasta el último momento la esperanza de que se produjera algún golpe de estado? y las cosas siguieran como estaban. Pero, finalmente, todo transcurrió con normalidad. Según lo previsto. He dicho.

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