Tribuna abierta

Si tú decides cambiar, el cambio ya se ha iniciado

02.07.2015 | 02:01

Son muchísimas las personas que necesitan un cambio porque sienten que no progresan. Personas que se sienten ancladas y resignadas a vivir de cierta manera que no es la que desean. Personas que han perdido la ilusión y que sobreviven, en vez de "vivir bien". Personas que atraviesan una crisis laboral, sentimental, familiar e incluso existencial; que pasean por un túnel donde no encuentran una salida o, sencillamente, que caminan por un sendero que no es el que les gustaría. Personas con capacidad para crecer y mejorar pero que no saben cómo expresarlas y hacer un buen uso de ellas. Y si lo tenemos tan claro, ¿por qué no cambiamos? Pues tan simple como que tenemos miedo a los cambios en vez de tener miedo a que las cosas nunca cambien. Tenemos miedo a que nuestra situación empeore. Pero, ¿y si empezamos a dejar de pensar en lo que podemos perder y empezamos a pensar en lo que podemos ganar?

1- Si quieres un cambio, tendrás que hacer algo diferente. La vida es un continuo cambio y si quieres progresar, tendrás que mejorar y para mejorar, tendrás que cambiar tu último resultado. Cambiar es un gesto de rebeldía de quienes se niegan a resignarse a la falta de entusiasmo.

2- Empieza por tomar conciencia de ti mismo; mira hacia atrás. Cada paso que has dado en tu vida te ha llevado a ser quien hoy eres. Analiza hasta dónde has llegado, acontecimientos de tu vida que has superado, pequeñas metas que te has marcado a lo largo de tu trayecto y has logrado alcanzarlas. Seguro que hay muchísimas y que ni siquiera valoras.

3- Sal del conformismo, y empieza a dar pasos eficaces que te hagan disfrutar de la vida, de tu relación, de tu trabajo, de tu ocio.
4- Busca mentores y aprende de ellos. Encuentra a esas personas que están donde tú quieres estar o que han superado esa situación que ha congelado tu vida. Personas que tengan las herramientas y estrategias que tú necesitas y absorbe todos sus conocimientos y hábitos.

5- Dibuja tu vida: cierra los ojos e imagina dónde quieres estar de aquí a un tiempo, cómo te gustaría que fuera tu vida, como si no hubiera nada ni nadie que pudiera frenarte para llegar hasta ahí. Sin peros ni responsabilidades. ¿Quién te acompaña?, ¿qué haces?, ¿a qué te dedicas?, ¿cómo es tu día a día? Imaginar es gratis así que, no escatimes.

6- Construye tu camino: ya conoces la dirección, ahora comienza a definir al detalle, esos pequeños pasos que tendrías que dar para conseguir ese cambio que tanto deseas. Da igual que no sea fácil. A mayor dificultad, más pequeñas metas alcanzables tendrás que definir. Escríbelo. Lo verás todo mucho mas claro.

7- No pierdas la esperanza. Seguramente no será sencillo pero debes creer en lo que haces y sobre todo, en tus posibilidades. La constancia es la mejor de las herramientas. Acepta y deja de prestar atención a lo que no depende de ti. Céntrate únicamente en lo que sí. Enfócate en todo lo que realmente te va a ayudar a cambiar tu vida.

"Si no te gusta hacia donde te diriges, cambia el rumbo. Sólo tú eres el piloto de tu vida"

Tamara de la Rosa es psicóloga
tamaraconsulta@gmail.com

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