tribuna abierta

El nuevo REF: del consenso, los silencios y la negociación

15.06.2014 | 02:00

Canarias tendrá, a partir del próximo enero, un nuevo REF. Con él se amplían y mejoran los incentivos fiscales con el objetivo de impulsar la reactivación económica y, sobre todo, la creación de empleo.

No ha sido un camino fácil. Ha sido un proceso largo y complejo, cargado de compromiso y de responsabilidad pero también de tesón, trabajo y esfuerzo en la búsqueda de la mejor reforma posible; un esfuerzo que, de forma especial, quiero subrayar y agradecer a todo el equipo de esta consejería por su implicación y dedicación.

Con la coyuntura económica en contra pero con el horizonte del empleo como prioridad absoluta, hemos sabido entre todos ampliar el foco, ensanchar la perspectiva y anteponer el plano futuro a la visión en corto.

Y digo entre todos porque entre todos hemos diseñado este REF. Siempre he tenido como máxima el intercambio de ideas y el diálogo; la búsqueda del consenso frente a la disputa; y, en todos los casos, la plena y constante disposición a escuchar.

Con estas premisas, impulsamos un amplio proceso de participación que arrancó en 2011. Dimos voz no sólo a los agentes económicos y sociales, a entidades públicas y privadas, a expertos y académicos, sino a los ciudadanos que quisieron contribuir a través de la formulación de encuestas.

Fruto de ese proceso fue la obtención de propuestas concretas. No todas viables ni posibles, pero propuestas que fueron recogidas y atendidas para dar paso a la reflexión y al análisis.

Durante el recorrido, la prioridad de todos fue invariable: disponer de un REF fiscal con potentes incentivos para promover el empleo y habilitar herramientas para facilitar el crecimiento de las empresas y la generación de emprendedores, auténticos motores de la actividad económica.
No debemos olvidar que los incentivos son lo que son: instrumentos para alcanzar el objetivo. Mecanismos que se ponen a disposición de la actividad empresarial pero es ésta la que, de principio a fin, impulsa la economía y la que genera los puestos de trabajo.

El próximo REF facilita esa aspiración proporcionando un significativo ahorro fiscal a las empresas y una renuncia de las administraciones a una considerable recaudación de impuestos con la condición de que revierta en más inversión y más empleo. Y es aquí donde ampliamente hemos avanzado. Ningún REF anterior ha concentrado más medidas que éste en apoyo al mercado laboral.

Esa fue la prioridad y, siendo todo mejorable, ese ha sido el logro. Un logro fruto del consenso donde todos convenimos que el paro es el primer y principal problema que tiene que afrontar Canarias.

Con esa primacía, fue unánime el acuerdo entre todos los grupos políticos y mayoritario en los sectores económicos y sociales. Con el REF se apartaron las diferencias políticas y los intereses partidistas, muestra y paradigma de lo que somos capaces de hacer.
Responsabilidad y prudencia

Una vez alcanzado el consenso, llegó la negociación. Tampoco fue tarea fácil ante un escenario nada favorable marcado por un crítico ciclo económico y encorsetado en la peor de las coyunturas.

Fueron necesarias altas dosis de responsabilidad y de prudencia. Negociar, por definición, es tratar asuntos procurando el mejor logro; es, por tanto, ceder, pactar y concertar entre dos partes.

Ese fue mi cometido con el Gobierno de España: defender, hasta las últimas consecuencias, lo acordado previamente por todos. No me aparté nunca de ese camino, aún a costa de algunas críticas inherentes, por otro lado, a un proceso largo y arduo que no siempre pudo ser fuente de noticias.

Además de la responsabilidad, me acompañó la prudencia. Durante el recorrido hubo silencios, no siempre bien entendidos, que fueron del todo necesarios para alcanzar el objetivo final. Era mucho lo que estaba en juego en unas conversaciones que no debían contaminarse bajo ningún concepto.

Siempre mantuve que los pormenores de una negociación, mientras ésta se produce, no deben ser difundidos como también siempre he puesto en alto valor la lealtad debida entre instituciones. Dos aspectos que antepuse a la divulgación de un éxito parcial o a una queja pública puntual que de todo hubo durante este extenso proceso.

Algunos lo llamaron opacidad y ocultamiento. Yo lo entendí –y lo entiendo– como prudencia y responsabilidad para mejor defensa del interés general y del mandato que recibí de la sociedad y de su máxima representación como lo es el Parlamento. A ambos me someto a lo realmente importante: el resultado final.

Un final que es un comienzo al mismo tiempo. Como indiqué antes, los aspectos fiscales del nuevo REF son instrumentos para facilitar a las empresas crecimiento y empleo. Por tanto, serán éstas las que, definitivamente, pongan en su justa dimensión ese resultado final, su eficacia, su trascendencia y su valor.

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