sol y sombra

Zapaterismo sin Zapatero

03.06.2014 | 23:40

Alguien se equivocó cuando predijo que el zapaterismo se acababa con Zapatero. Sin embargo, permanece inoculado en el PSOE. Es decir, Zapatero está liquidado pero no el virus que ha llevado a los socialistas a enfrentarse en los últimos años al abismo de sus mayores contradicciones. El bicho consiste en primera instancia en repetirse a sí mismos, como hacía el aprendiz de brujo de León, que cualquiera puede llegar a ser líder de un gran partido y, a la vez, presidente del Gobierno de España.

Pues bien, una vez concluido el experimento con los catastróficos resultados conocidos, el partido de Ferraz se dispone a repetirlo con una señora de Sevilla que no ha ganado jamás unas elecciones y que acaba de aterrizar sin haber aportado solución al discurso desvaído de la izquierda parlamentaria. Los barones, mayoritariamente, se han apresurado a poner en sus manos más de cien años de historia pero pensando en el nuevo Pablo Iglesias. La política acabará por convertirse del todo, si no lo es ya, en un juego endiablado de imágenes y ocurrencias banales para ir tirando.

La contradicción socialista culmina en un disparate con Zapatero, pero viene de atrás. Comienza a gestarse cuando Felipe González asume el poder y partiendo de la idea inicial marxista se queman etapas hacia la derecha, hasta el punto que apenas se distingue lo que es el PP y lo que significa el PSOE cuando a éste último le toca gobernar. La misma dificultad que los populares españoles han tenido para identificarse como una derecha moderna y liberal equiparable a otras europeas han encontrado los socialistas para converger en la verdadera socialdemocracia.

Ahora, el socialismo, sin liderazgo en España y dividido en Cataluña, se arriesga a caer una vez más en la trampa de pensar que la copia puede superar al original persiguiendo la telegenia de la nueva izquierda, como hizo al contagiarse primero de la derecha sin abrazar como es debido su propia identidad.

Enlaces recomendados: Premios Cine