Editorial

El sector turístico se renueva

01.06.2014 | 02:00

El turismo supone aproximadamente el 30% del Producto Interior Bruto (PIB) de Canarias y emplea al 34% de los trabajadores del Archipiélago. Es, por tanto, el sector al que nuestros dirigentes y empresarios deben prestar especial atención, sin descuidar el resto del tejido productivo del Archipiélago y sin desdeñar la diversificación y la apuesta por la innovación y las nuevas tecnologías. Pero el turismo es y será el motor de la economía isleña. Los datos acompañaron en 2013 y durante el presente año las cifras de llegada y de gasto de los visitantes se superan mes a mes, pero no hay que bajar la guardia y apostar por la calidad porque los destinos competidores, sobre todo los africanos, comienzan a respirar.
Canarias registró la llegada de 4.077.759 turistas extranjeros en los cuatro primeros meses de este año, superando la cifra de cuatro millones de visitantes hasta abril por primera en la historia, según la encuesta de Movimientos Turísticos en Fronteras (Frontur), lo que supone un crecimiento del 13,1% respecto a las registradas en el mismo periodo de 2013. También el gasto de los turistas internacionales se ha superado a sí mismo, al alcanzar los 4.657 millones de euros en abril, lo que supone un 31,1% del total nacional y un incremento del 17% con respecto al mismo periodo de 2013, según el Ministerio de Industria. Son datos reales y esperanzadores, que encauzan al Archipiélago por la senda de la recuperación. La propia patronal tinerfeña, la CEOE, es optimista con respecto a la situación económica de Canarias y con el balance sobre el principal motor económico en las Islas: el turismo. De hecho, los empresarios prevén que el Producto Interior Bruto (PIB) de Canarias suba el 1,6% durante 2014, año en el que, según el informe de coyuntura económica, el paro se reducirá en nueve décimas, creándose alrededor de 10.000 empleos.

Canarias, no obstante, debe seguir mejorando y mimar la oferta turística: complejos hoteleros, apartamentos, servicio, paisaje, infraestructuras e incluso las posibilidades de ocio. El Gobierno de Canarias ha de apostar, con el fin de incrementar la calidad, por el turismo de lujo, no solamente por los hoteles de cuatro estrellas. Entre otras cosas, porque los países emergentes desde el punto de vista turístico, caso de Rusia, demandan establecimientos de cinco estrellas. La Ley de Renovación y Modernización Turística aprobada hace ya un año en las Islas iba dirigida en esa dirección –renovación y nuevas instalaciones de lujo–, pero las pugnas políticas y el empeño del Ejecutivo de Rajoy han dejado en manos de los tribunales la posibilidad o no de construir nuevos hoteles de cinco estrellas o superiores. La Justicia decidirá, pero los datos están ahí. En un año se han renovado 35.000 camas, de las que el 99% han pasado a convertirse en cuatro estrellas, y se están movilizando más de 1.000 millones de los 1.825 millones de créditos aprobados por la banca para la rehabilitación. Son cifras oficiales aportadas por el presidente del Gobierno autónomo que demuestran que los empresarios optan por la mejora de sus establecimientos y por la recualificación para mantener e incluso superar las benévolas estadísticas de 2014.

El turismo crea empleo –en el primer trimestre acaparó el 48% del incremento anual del trabajo generado– y tiene un efecto de arrastre en otros segmentos de actividad, como el comercio o la restauración. El sector turístico ha demostrado que sigue siendo un eje insustituible de la economía de las Islas, no solo porque ha resistido los embates de la recesión económica manteniendo las plantillas, sino generando además empleo. Cuidémoslo. Apostemos por la calidad y por la mejora continua de los servicios. La respuesta de los mercados está directamente relacionada.

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