tribuna abierta

Rebeldía en las urnas

01.06.2014 | 02:00

Las elecciones del 25M ofrecen numerosos asuntos para el análisis, tanto en el ámbito canario como en el estatal y en el conjunto de la Unión Europea. En el Estado destaca el castigo al bipartidismo y el avance de la izquierda y el soberanismo. En Europa sobresale el preocupante ascenso de la extrema derecha. Y en Canarias, el contundente suspenso al tripartito CC-PP-PSOE, así como el avance del voto a opciones de izquierda.

En el espacio europeo, destaca la reducida participación (43%), aunque mayor de lo que se vaticinaba, y el triunfo de los conservadores (213 escaños) sobre los socialdemócratas (191). Uno de los temas más preocupantes es el ascenso de las formaciones populistas y de extrema derecha en distintos países, como Dinamarca, Austria, Reino Unido y Francia; muy relevante en este último caso el triunfo del Frente Nacional, por delante de la derecha y relegando a la tercera plaza al Partido Socialista gobernante.

En torno al 20% del voto emitido el 25 de mayo fue a parar a opciones euroescépticas o populistas. En España, Vox (casi 245.000 papeletas, el 1,56%) estuvo muy cerca de conseguir un escaño. Para el investigador Jean-Yves Camus en el núcleo duro de estas organizaciones se encuentra "la institucionalización por ley de prácticas discriminatorias contra grupos étnicos, raciales o religiosos, en razón de su diferencia".
Por su parte, Aitor Hernández-Carr considera que el peligro se halla, especialmente, "en que el sistema acepte y adopte sus propuestas discriminatorias y excluyentes". Esto último viene sucediendo en diferentes estados, de manera nítida con el endurecimiento de las políticas migratorias. La construcción europea es una tarea con muchos obstáculos que no se va a ver favorecida por el ascenso de los partidos populistas y eurófobos.

Estado

En el ámbito estatal se produce una auténtica quiebra del bipartidismo. PP y PSOE pierden conjuntamente 17 escaños y cinco millones de votos con relación a 2009. Si en los anteriores comicios juntos suponían el 82,05% de los sufragios, hoy se reduce hasta el 49,06%, 33 puntos menos.

Una situación grave para el gobernante PP, responsable de la aplicación de las políticas de austeridad desde diciembre de 2011, políticas que han aumentado el paro, la pobreza y el deterioro de los servicios públicos. Y que, asimismo, ha realizado una contrarreforma educativa y pretende restringir los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Pero también un durísimo resultado para el PSOE que gestionó los primeros años de la crisis (con decisiones de tanta gravedad como la reforma express del artículo 135 de la Constitución en la etapa de Zapatero) y que, en la oposición desde finales de 2011, sigue sufriendo una enorme sangría de votos, sólo mitigada por Andalucía. Por el contrario, los resultados confirman un elevado crecimiento de la izquierda y del nacionalismo. El plural espacio de las izquierdas pasa de tres a 15 eurodiputados. Por el notable ascenso de IU con seis escaños y millón y medio de sufragios (aunque su 9,9% queda lejos de su mejor resultado, en 1994, en el que llegó al 13,3%), la irrupción de Podemos (cinco escaños y 1.200.000 votos) y los buenos datos de las coaliciones que encabezaban ERC (La Izquierda por el Derecho a Decidir) y Bildu (Los Pueblos Deciden), así como el acta conseguida por Primavera Europea (Compromís-Equo-Chunta).

En conjunto suponen más de cuatro millones de votos a programas con distintos matices (especialmente respecto al hecho nacional) pero claramente antitroika y contra las políticas de recortes, pérdida de derechos y libertades y empobrecimiento de la población.

Junto a ello destaca el auge del nacionalismo en Euskadi y en Cataluña, así como su retroceso en Galicia y en Canarias. En Cataluña, ERC logra el sorpasso con el 23,67% de los votos frente al 21,86% de CiU, que junto a ICV (10,3%) defienden el derecho a decidir. Es decir, un 55,83% conjuntamente. En Euskadi, el fin de ETA sigue consolidando al nacionalismo. El PNV obtiene el 27,45% de los votos y Bildu el 23,35%, lo que suma un 50,80%; el espacio no nacionalista representado en el Parlamento vasco logra el 27,27%.

Canarias

En Canarias se produce un voto de castigo al tripartito CC-PP-PSOE, a los responsables de los recortes en el Estado y a quienes lo han hecho en las Islas, en esta y en la pasada legislatura. Juntos pasan del 92,62% de los votos que representaban en 2009 al 57,79%, es decir, una pérdida de casi 35 puntos. La participación es muy baja, del 37,75%, tres puntos menos que en las europeas de 2009 y a 21 puntos de diferencia respecto a las elecciones autonómicas de mayo de 2011 (58,9%).

El PP pierde la mitad de los votos en las islas orientales; al PSOE se le va el 42,35% de sus anteriores votantes; y CC retrocede un 28% en votos, la mayoría en las occidentales, y se coloca en unas europeas al nivel de las AIC. Mientras, IU (10,47%) y Podemos (10,99%) se sitúan en cuarto y quinto lugar, sustancial avance que debe ser reconocido.

Para analizar correctamente los resultados hay que tener en cuenta lo que supone la ausencia en estos comicios de diversas organizaciones, fundamentalmente Nueva Canarias y Sí Se Puede Por Tenerife, que lograron más de 100.000 votos en las pasadas autonómicas. En estas elecciones hemos vivido, en Canarias y en España, una reacción de una parte significativa de la sociedad frente a las injustas políticas que se vienen aplicando en los últimos años. Se ha producido una saludable rebeldía ciudadana en las urnas contra el profundo retroceso económico y social, un rechazo a la involución en materia educativa, libertades o derechos de las mujeres; así como una crítica a la degradación de la política y de la democracia.

En Nueva Canarias, desde el comienzo de la crisis hemos sido contundentes en el rechazo a las políticas neoliberales de los gobiernos estatal y canario, en las instituciones y en la calle, apoyando las huelgas generales y las distintas movilizaciones sectoriales.

Defendiendo un modelo de equidad, basado en la fortaleza de los servicios públicos, la creación de empleo y el combate contra la pobreza y la desigualdad; sostenido en una fiscalidad justa y progresiva en la que paguen más los que más tienen y en la que se combata denodadamente el fraude, la economía sumergida y los paraísos fiscales; y reclamando profundos cambios democráticos y la reforma del sistema electoral.

En esa línea continuaremos, desde el respeto y apoyo a los movimientos sociales y el compromiso con la mayoría social de esta tierra, de la que los hombres y mujeres de NC somos parte; interpretando con rigor los resultados y extrayendo las pertinentes lecturas de los mismos, valorando los elementos muy positivos de estos comicios pero sin análisis autocomplacientes ni proyecciones simplistas a otras convocatorias electorales.

Enlaces recomendados: Premios Cine