artículos de broma

Niños estrella

27.08.2013 | 02:00

Hay un anuncio de un programa de TVE, Junior Máster chef, que dice que "si tienes entre 7 y 12 años y cocinas mejor que tus padres" te presentes a un concurso de cocineritos. Mira, chaval, si tienes entre 7 y 12 años y cocinas mejor que tus padres, llama a los servicios sociales y que les quiten la custodia, que si no saben alimentarte en la edad en que eres forzosamente dependiente es que no están haciendo su trabajo.

Hace cuatro años te habría dicho que estaban haciendo su trabajo fuera de casa pero ahora... Los papeles están cambiando con el abaratamiento de la mano de obra: un millón de mujeres busca trabajo y los hombres dedicados exclusivamente a "labores del hogar" aumentaron en la crisis un 31% (EPA del segundo trimestre de 2013, 355.100 "amos de casa" frente a los 270.400 de inicios de 2008). Como sea, chaval, mira que te den bien de comer, presta atención a cómo lo hacen pero, si no es caso de necesidad, aparta tus manos del fuego.

Cualquier casting es odioso, incluida su discreta hermana la entrevista de trabajo, pero los de niños son de emprender la huida. Sin embargo, los niños corren hacia la luz del foco del televisor porque tienen un sentido natural de la exhibición.

Esa época de "mira, mami; mira, mami; mira, papi; mira papi" marca la edad del casting, cuando el niño reclama atención sobre sus habilidades: nadar, lanzarse de cabeza, andar en bicicleta, columpiarse, hacer el pino o la voltereta lateral y, ahora, parece que preparar un hatillo de calabacines relleno de lenguado a la meunière. La infancia es un casting para gustar que da derecho a la beca de crecer hasta hacerse adulto –edad de jubilación del niño– un trabajador exhaustivo como saben esas multinacionales, las mismas que nos visten y nos calzan. Los niños de mi niñez querían ser astronautas y los de la de ahora quieren ser estrellas y, algunos de ellos, estrella Michelin.

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