tribuna abierta

El grupo Springer apuesta por lo digital

21.08.2013 | 02:08

El gran grupo alemán de prensa creado por Axel Springer después de la guerra con cabeceras tan conocidas como Die Welt o el sensacionalista y millonario en tirada Bild ha decidido apostar claramente por lo digital.
Para mejor financiar su apuesta se ha deshecho, entre otras publicaciones, de los diarios Hamburger Abendblatt, Berliner Morgenpost y de las revistas Hörzu (dedicada a la programación de radio y TV) y Bild der Frau, destinada a las lectoras.
El máximo responsable actual del grupo, en el que tiene una participación del 3,26 por ciento, el periodista Mathias Döpfner, considera que el principal objetivo de cualquier empresa es ganar dinero, y a tal fin parece querer supeditar todo lo demás.
Döpfner está convencido de que con los medios impresos no podrá cumplirse ese objetivo, y su decisión ha provocado una profunda división en el grupo.
La presidenta del comité de empresa, Petra Pulver, citada por el semanario Die Zeit, una de las grandes publicaciones alemanas que mantienen vivo el periodismo tradicional, considera que Springer "vende así parte de su alma". Para Döpfner, el periodismo se convierte en algo secundario.
Döpfner quiere hacer del grupo Springer "la mayor empresa digital de medios" de Alemania. Él habla de medios, pero muchas de las actividades a las que se dedica –marketing, ofertas de trabajo, anuncios clasificados, inmobiliario– nada tienen que ver con el periodismo.
Sea como fuere, la parte digital del grupo Springer, incluida la exclusivamente periodística, generó en 2012 ingresos de 1.200 millones de euros, con lo que se superó los de los medios impresos, tendencia que se ha acentuado en el primer semestre de este año.
La viuda del fundador, Friede Springer, reconoce que los tiempos han cambiado desde que murió su marido, hace ya 28 años, aunque insiste en que, mientras ella tenga algo que decir, no se venderán los buques insignia de la casa: Welt y Bild.
"Die Zeit" sospecha que con la venta de las cabeceras citadas, Döpfner podría intentar repetir una operación que no pudo llevar a cabo en 2006 al prohibirla la oficina antimonopolio: la compra de un importante paquete de acciones de la emisora Pro Sieben Sat 1.
Mientras tanto, quienes sí parecen creer en el periodismo tradicional es el grupo de prensa regional Funke, al que pertenecían ya el Westdeutsche Allgemeine Zeitung y el Westfällische Rundschau, Westfalenpost y die NeueRuhrzeitung, a los que se sumarán ahora las nuevas cabeceras compradas a Springer por 920 millones de euros.
Su estrategia pasa, sin embargo, por juntar redacciones, creando un "contentdesk" (literalmente "mesa de contenidos") en la central del grupo, en Essen.
Allí trabajan 90 periodistas cuyo trabajo se distribuye luego entre los distintos periódicos regionales. Las redacciones de cada uno de esos últimos se ocupan exclusivamente de la información regional.
Por cierto que a comienzos de este año, el grupo despidió a los 120 redactores de uno de sus periódicos, el Westfällische Rundschau, fundado en Dortmund en 1946, aunque la cabecera sigue en los quioscos con los contenidos que aporta el resto de la casa.

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