en corto

El registro del registrador

15.08.2013 | 02:00

Un amigo dice que tengo que hacerme mirar la debilidad más o menos patente por Rajoy, tan alejado políticamente de mis inclinaciones naturales. El confía (y yo con él) que pese a todo esa caída no llegue a cristalizar nunca en papeleta, que, vade retro, ya serían palabras mayores. Pero la verdad es que verle hacer deporte, o lo que él con toda legitimidad cree que es deporte, alardear de su registro de 6 kilómetros en 43 minutos, batiendo todos sus récords personales, y exhibir su natural desgarbo con calcetín blanco hasta la espinilla, calzón a rodilla y polo oscuro, coronando la ruta con un saltito atlético (¿), tranquiliza, sobre todo teniendo en la memoria aquella otra figura enjuta, cejijunta y de mirada aviesa que precedió a su predecesor, empeñada en comernos la moral a base de planchas y mandobles de paddle. Esa escasa pasión por torturarse lo hará menos inclinado a la tortura.

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