crónicas del club de los pingüinos

Invierno 1999 (2000)

07.08.2013 | 02:00

Era el día 3 de marzo del año 2000 y los Pingüinos estrenaban nuevo milenio aunque su reunión se la debieran al invierno del último año del pasado siglo. Se reunieron en el "Rincón del Arroz", restorán abierto bajo esa denominación en la calle Teowaldo Power de la Capital chicharrera, en un antiguo inmueble gerenciado por don Agustín Zárate pariente de dos de los pingüinos. Asistieron Diego, Faber, Facundo, Falstaff y Rodrigo. Una vez situados en un comedor privado con ventana a la calle se pidieron las viandas que consistieron en su plato principal en un arroz caldoso de mariscos que fue debidamente apreciado.

Y fueron momentos de la reunión:

- La noticia de la reciente boda del pingüino señor Fernández a quien se le deseo que mantuviera su estado de armonía con su pareja.

- Diego recordó a un personaje conocido por Mamen que acompañaba en su desplazamiento al Club Deportivo Tenerife en un partido que hubo de jugar en Galicia; y allí le preguntaron los gallegos: "Que ¿a ganarse el jubileo?" y Mamen muy digno, contestó: nosotros con el empate nos conformamos"

- Faber recordó aquel viaje en el cual se encontraron Einstein y el humorista Tono los cuales iniciaron una conversación muy animada, a la cual Einstein prestaba mucha atención; como Tono presumía de no leer nunca un libro, sus amigos no dejaban de estar sorprendidos y así le preguntaron cuando terminó ¿pero de qué hablabais?. Y Tono: "Ah nada; yo le explicaba que en la vida todo es relativo".

- Faber también recordó entonces a Alvaro de La Iglesia, el Director de la revista satírica la Codorniz, autor de libros tan conocidos como los de Todos los ombligos son redondos o Qué bien huelen las señoras. Pues bien; en una ocasión participó en una cena con él y encontró una persona poco humorista, sería, mas bien tristona y poco chispeante.

- Se comentó la reciente gala para la elección de la reina del carnaval que en general mereció el buen concepto de los presentes; Rodrigo, algo rijoso, destacó la presencia en lo alto del escenario de una lozana muchacha, más bien algo gordita en top less brincando y contorsionándose para satisfacción de los mirones .- Falstaff, haciendo alarde de su cultura comunico a los presentes que este año 2000 es el primer año bisiesto después de la reforma gregoriana: no lo fueron ni el 1.600, ni el 1.700, ni el 1.800, ni el 1.900.

- El Club le recordó a Falstaff su reciente actuación ante las cámaras al aparecer en un anuncio publicitario personificando (con mucha propiedad) a Papá Noel; se le echó en cara que hubiera vendido su imagen por 18.000 pesetas.

- Fue recordado con pesar por los señores pingüinos el fallecimiento del compañero, tan apreciado por todos, don José Vallino y Ruiz de Arteaga.

- El caso de aquel matrimonio que fue a ver al médico porque no tenían descendencia y el médico después de examinar al marido, le pregunta: ¿Tienen ustedes orgasmos? Y el marido: un momento que le pregunto a mi mujer: "oye, menganita, que si tenemos orgasmos". Y su mujer: no, creo que es Adeslas.

- No se porque, se acabó hablando de la emoción que representó para los muchachos de la generación de la guerra la primera vez que pudieron comer pan blanco: entonces se llamaba pan panicien y era sabrosísimo (antes era todo pan negro).

- Jonay: si el sexo oral es lo contrario del sexo escrito debe ser muy bueno.

- Y también Jonay: los argentinos no dicen "coger" sino "agarrar": "coger" tiene un significado peligroso.

- Dos amigas en un baile, le dice una: ¿Tu ves el tío aquel? Pues no es normal, no está completo.¿Y porqué? pregunta la otra: Es que acabo de hablar con él cuando bailaba y me dijo que estaba empalmado.

- Por último se leyó un fragmento del prólogo de los cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer, por estimar los señores pingüinos que era muy de su agrado; dice así:

"En el tiempo en que las suaves lluvias de abril, penetrando hasta las entrañas la sequedad de marzo, hacen brotar las flores con el riego de su vivificante licor; en el tiempo en que Céfiro, con su grato aliento, anima los renuevos de todo árbol y planta; en el tiempo en que el Sol ha recorrido en Aries la segunda mitad de su curso; en el tiempo, en fin, en que las aves cantan y, estimuladas por la Naturaleza, pasan toda la noche sin cerrar los ojos; en ese tiempo, digo, suelen las gentes ir en peregrinación a remotos y célebres santuarios de apartados países. Y es entonces cuando desde los límites de todos los condados de Inglaterra acuden muchos romeros a Canterbury, a fin de visitar el sepulcro del santo y bienaventurado Mártir, que en sus enfermedades les acorrió."

Y con estas y con otras amenidades fué pasando el tiempo hasta que se encontraron solos en el restorán; por lo que descendiendo las pinas escaleras de oscura madera salieron a la calle y se dispersaron por aquellas vías embellecidas y humanizadas por el plan Urban. Queda fe.

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