artículos de broma

Error humano y español

06.08.2013 | 02:00

Mariano Rajoy, el maquinista de lo general, protagonista de un mandato mudo y en una postura imposible para mantenerse al frente de la locomotora en marcha, rompió su silencio para decir "me equivoqué" y "lo siento2. Errar es humano pero, por la general y la histórica falta de acierto, errar es muy español de ahí nuestra comprensión, nuestra conmiseración, nuestro compañerismo con el error humano.

El momento no podía ser más oportuno para acogerse al error humano porque lo estamos viviendo como una comunión nacional después del accidente del tren Alvia. Hasta algunos padres de los fallecidos convienen que ninguna pena judicial podrá superar el peso de ocho decenas de muertos en la conciencia de una persona normal, como parece ser el conductor de Renfe. Es nuestra parte sana en pugna con el pragmatismo anglosajón o protestante o lo que sea que deja al hombre solo ante la responsabilidad del error y le exige un resarcimiento sin descuento alguno. El que rompe paga y no vale el "fue sin querer". Rajoy empezó su discurso con un recordatorio del accidente ferroviario tardío y fuera de lugar, de no ser por lo dentro de lugar que han querido mantener esta tragedia, "que nos une a todos", superando en todos los medios de comunicación los límites del luto pautados para los conocidos de los deudos.

Errar es muy de España, señora, y, su rey al frente dijo "me equivoqué" para que sus canas al aire fueran pelillos a la mar, aunque añadió "no lo volveré a hacer", que es bastante más del compromiso adquirido por Rajoy por dos razones: Rajoy pone los compromisos en el escaparate pero no los adquiere, como se vio con su programa electoral, y no sabe qué volverá a hacer y qué no porque no sabe qué va a tener que hacer, acaso tantas cosas que no le gustan, pero con las que cumple con su deber, un deber de deudas contraídas no sé sabe con quién.

Enlaces recomendados: Premios Cine