A-copla-miento

La bajada de la rama de Agaete

03.08.2013 | 01:06

Nos encontramos en las vísperas de esta señera fiesta grancanaria de La Rama, que todos los años se celebra en Agaete, en honor a la Virgen de las Nieves. A pesar del carácter religioso y cristiano de la celebración, este ritual de la rama se ha querido explicar partiendo de la presencia aborigen en nuestras islas antes de que fueran conquistadas. Numerosos estudiosos no han dudado en asumir tal conexión, partiendo de los testimonios ofrecidos por crónicas antiguas, como la Historia de la conquista de las siete islas de Canaria, de Abreu Galindo.
En este sentido cabe destacar la interpretación que realiza García Atienza en su valioso Fiestas populares insólitas (Ediciones Martínez Roca, Barcelona 1997), cuando no duda en señalar como "fiesta de raíces aborígenes" a la Bajada de la Rama de Agaete, que se celebra del 4 al 7 de agosto cada año. He aquí su descripción: "Reunión masiva de romeros que se produce hacia las once de la mañana; que atraviesan la ciudad sin orden ni concierto provistos de ramas verdes que, agitándolas sobre sus cabezas, emprenden una marcha lenta hacia la orilla del mar, un recorrido de unos cuatro kilómetros que la misma anarquía de la marcha prolonga durante cuatro horas" (Página 94).
En el mismo sentido analiza la celebración nuestra amiga María Ángeles Sánchez en su espléndido catálogo titulado Fiestas populares (España día a día), si bien con una mayor precisión en los detalles. Así, cuando nos habla de la rama que portan los romeros, cita las especies de poleo, tomillo, pino y eucalipto como las más usadas por los participantes. Igual ocurre con los famosos papagüevos (gigantes y cabezudos) que figuran en la comitiva y "ofrecen la peculiaridad, tal vez única en España, de representar a tipos populares contemporáneos, como el carnicero o el sepulturero".
También alude "al rito prehispánico de ceremonia aborigen para implorar la lluvia", siguiendo el testimonio de Abreu Galindo citado: "Cuando faltaban las tempestades, iban en procesión (las mujeres) con varas en las manos, y las magadas con vasos de leche y manteca y ramos de palmas. Iban a estas montañas y allí derramaban la manteca y la leche y hacían danzas y bailes, cantaban endechas en torno a un peñasco y de allí iban a la mar y daban con las varas en el mar, en el agua, dando todos juntos una gran grita".
La inevitable cristianización del rito pagano llegó a Agaete hacia 1530, a través de una imagen de la Virgen de las Nieves en tabla flamenca, que forma parte de un tríptico (muy al estilo del que se conserva en la iglesia de Taganana) y cuya copia se saca en la procesión del 4 de agosto, víspera de la celebración católica. Sin embargo se mantiene en el desarrollo actual de La Rama el golpeo de las aguas con los gajos de los árboles, como recuerdo e indeleble supervivencia del ritual aborigen. Otro buen ejemplo de posible sincretismo religioso.
Mañana, en Agaete, sonará una vez más el "¡Agüita, agüita! / que la rama está sequita" de la canción de Mestisay. A divertirse, amigos.

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