MARÍA JOSÉ HERNÁNDEZ
ABOGADO Y PERIODISTA
Sus protagonistas, con los papeles bien ensayados durante el fin de semana anterior, estaban preparados para saltar a escena. Desde la comodidad de sus escaños, quienes se saben con prebendas intactas, privilegios asegurados y sueldos no recortados, se saludaban, conversaban, en la tensa espera a que el árbitro declamara la subida del telón. La función sería un drama, sazonado con algo de satírica, a ratos dramático, con título enjundioso per se: "Según lo Veo por mi Retrovisor" y con final incierto; aunque con tintes de azul petróleo.
Aprovechó el PP para recordar al PSOE que desde junio sus puertas están abiertas para gobernar juntos y tirar la llave de Coalición Canaria (CC) al fondo del pozo petrolífero. Y Coalición Canaria contraatacó: Consideraba que el Estado entendía a Canarias en clave colonialista. Si los canarios entonces no éramos españoles de primera, igual los nacionalistas proclamarían el "Estado canario". ¿Con qué bases? Repasemos sin profundizar. El gobierno tiene falta de liquidez, y anuncia que subirá los impuestos a la población que más paro tiene de toda España, ésta, a su vez, de Europa; que pareciera que ha renunciado a perseguir el fraude fiscal. Nuestro índice de fracaso escolar es también de los primeros. Somos los terceros más pobres de todo el país y, siendo islas, nuestra dependencia alimentaria del exterior es del 92%. El agua, escasísima, es muy cara para dedicar a la agricultura, que deviene en sector no rentable como medio de vida. El campo está abandonado. Las Islas se desertifican. El hipotético brote verde del petróleo se demoniza y se convierte en brote negro, "Très bien" para el vecino.
Y es cuando CC, tan seca como nuestra tierra, pero de ideas, hace saltar al baifo y alumbra el desriscadero. Pero como la cabra aún tiene ubres de las que jalar fresco, de momento nos creen atontados con la recurrente cortina de humo.