JOAQUÍN HERNÁNDEZ
Según dicha misiva, el señor Ramírez instaba a los citados afiliados, antes de las elecciones del 20–N, a solicitar el puesto que deseaban en las distintas administraciones, estatal, local o autonómica, para "tener los mismos derechos que los militantes del PSA".
Sea o no verdad la misiva, el asunto es de lo más normal y ya se ha realizado en el pasado, o sea que nadie se rasgue las vestiduras ni alerte a los fusiles, el enchufismo ha ocurrido, ocurre y ocurrirá. Teniendo en cuenta el descrédito de los apesebrados sindicalistas, que pretendan buscarse, antes de la debacle socialista, un chollo en la administración, estatal, autonómica o donde sea, es de lo más lógico en nuestra querida democracia.
En la capital de la villa y corte, se rumorea la presunta estafa de "ejecutivos sindicalistas" en varias cooperativas de viviendas, una especie de PSV moderna donde, al parecer, se encuentra presuntamente implicado el sindicato UGT.
La gestión de PSV (Promoción Sindical de Viviendas de UGT) supuso la mayor estafa cometida en cooperativas de viviendas. El "caso" se cerró costando a todos los españoles la friolera cantidad de más de 12 mil millones de las antiguas pesetas.
La tupida red que esconde la trama sindicalista está a punto de ser descubierta, algunos datos del mil millonario negocio son verdaderamente escalofriantes.
UGT y CCOO cobran al año en concepto de subvenciones 15.895.049,85 euros provenientes del Estado español, casi 16 millones de euros. Por otro lado las Comunidades Autónomas participan en éste despilfarro económico aportando más de 265 millones de euros.
Los inmuebles, edificios y locales patrimonio del Estado cedidos a UGT y CCOO gratuitamente, más de 600.000 metros cuadrados, tasado el alquiler a la baja, les supone un ahorro de más de 180 millones de euros al año.
La formación tripartita formada por UGT, CCOO y CEOE perciben en concepto de formación continua del trabajador la cantidad de 2.235 millones de euros como subvención. A cada trabajador se le descuenta de su nómina un 1,65% para este fin. Por ley se establece una comisión legal del 3%.
No paran ahí los privilegios ya que estos millones para "formación" se perciben antes de impartir esos "cursos" que, en realidad, es un "negocio rotundo" según palabras de un alto militante socialista tinerfeño.
UGT tiene 1.500 trabajadores, 167 centros y 577 aulas subvencionadas para impartir no sabemos qué formación. La anterior Fundación de los Sindicatos (Fortem) tuvo que ser disuelta ya que los cursos no se daban. Además, dirigentes sindicalistas, habían creado academias paralelas donde derivaban el "negociete didáctico". Desde el año 2006 hasta 2011 aumentó en más de un 50% las subvenciones a sindicatos, incluso estamos subvencionando al sindicato etarra LAB con 265.000 euros año.
No es de extrañar la estúpida huelga general convocada por los dos sindicatos mayoritarios en contra de la reforma laboral, después de aprobarla la Cámara de Diputados con el consentimiento "of the record" de los defensores del currante.
La moraleja es: que mientras el paro crece, el hambre y la penuria se adueña de millones de hogares de españoles, esta fauna política aumenta su beneficio. ¿Alguien me puede decir que beneficio saca la sociedad española de estos tarugos demagogos? Desde luego esto tiene que cambiar, y la solución es bien sencilla; el que quiera Sindicatos, el que quiera apoyar con su voz y voto a este tipo de negocio, de chiringuito millonario... ¡Que lo pague de su bolsillo! ¡Ya estamos hartos de chorizos de guante blanco!