JOSÉ MARÍA SANTOS
Locos de atar con lo que vemos, escuchamos o leemos. Cada día se nos hace la boca un poco más grande.
La última es que Jesucristo es "socialista" y además por si esto fuese poco "subiría los impuestos a los ricos"... además de la ultimísima de Urdangarin y es que el yernísimo de nuestro Rey con cada noticia que nos da sube el pan.
Vamos por partes y no pensemos que estamos viviendo en una galaxia donde los euros se atan con longaniza, ni tampoco con longaniza navarra.
El presidente de EEUU, Barack Obama sigue inmerso en plena campaña electoral y cada vez baja más enteros entre los que en su día le aclamaron. Una de sus principales propuestas económicas consiste en aumentar los tributos a los más ricos, bajo una bandera en que nadie se la curre y que denomina "justicia económica".
Como si las prisas le estarían quitando el oxigeno para repetir como presidente se agarra a la Biblia y así durante su intervención ante el National Prayer Breakfast –la reunión anual de líderes eclesiásticos– Obama categóricamente que "Jesucristo subiría los impuestos a los más ricos" y señaló dos razones para defender su manifestación. La primera es que todo tiene sentido económico y que para él como cristiano también coincide con lo que dice la Biblia "de que a todo el que se le ha dado mucho, se le exigirá mucho".
Obama parece querer cambiar de color y no se corta para decir que ahora quiere ser blanco.... blanquísimo y agrega que "todos podríamos beneficiarnos al mirar hacia nuestro Creador y escucharle".
Su discurso rozó el "populismo" al interpretar el mensaje de Jesús en clave socialista, como si este fuese coincidente y paralelo con su particular programa electoral desenmascarando que el que tuvo… retuvo… y también guardó para el futuro.
Como si de primos hermanos se tratase la afirmación de Obama coincide con el del líder bolivariano, Hugo Chávez, pues el "fenomenal" presidente venezolano ha afirmado en diversas ocasiones que "Jesucristo es socialista" para de esta forma justificar su "grandísimo proyecto político" que tiene para su país y sus paisanos.
Chávez trastea con lo más profundo de su inteligencia cuando proclama "que el único Cristo es el que vino a la tierra, que está con nosotros apoyando a los más humildes, a los pobres y llamando a los más favorecidos a la conciencia y también a la paz, pues este es el eje fundamental del proyecto a futuro del pueblo venezolano".
Uno blanco, el otro negro y los dos coinciden en que Cristo también es además de otras muchas cosas un "socialista en toda regla".
Como sigan así tendrán que pasar por el "confesionario político" para pedir mil y un perdones. ¿Alguien les confesará?
Así que si Jesucristo es socialista, Obama y Chávez son buenos chicos, el peor va a resultar nuestro "hijísimo político" don Iñaki Urdangarin, pues nos levanta del suelo con sus patadas a la monarquía después de su comportamiento tan poco ejemplar.
Sabíamos que era de Zumarraga, vasco, guapo, alto, distinguido, de buena familia, buen deportista, olímpico y otras cosas más, pero nunca que llevase una contabilidad tan particular con sus grandes empresas. La última es que cargo a su empresa Aizoon los gastos de sus escoltas, como si de un "tenderete" se tratara. Con la consideración de que nuestro gran Duque de Palma denominó tal apartado como "cheques escolta" en tres hojas de cálculo en formato Excel que la secretaria de don Iñaki desvió como gastos propios de la empresa. Dichos gastos corresponden al 2008 y por aquel entonces el "yernísimo" vivía con Cristina de Borbón su esposa en Barcelona y su seguridad no corría a cargo de agentes privados, sino de la comisaría especial de la Policía que protege a los miembros de la familia real.
Visto lo visto... ni Jesucristo es tan socialista, Obama es tan negro, Chávez tan loco y Urdangarin tan buen chico como todos nos lo prometíamos. Para todos un buen cacho de pan para que puedan seguir tirando adelante.