tribuna abierta

El primer martes después del primer lunes

27.11.2011 | 03:00

Queda un año para que se celebren las próximas elecciones a Presidente de EE UU.
Serán exactamente, el martes 6 de noviembre de 2012. Y ¿porqué un martes? Porque así está establecido legalmente. Concretamente, deben celebrarse cada cuatro años, el primer martes después del primer lunes de noviembre. Por tanto, las fechas establecidas varían entre el dos y el ocho de noviembre. ¿Extraño no? Puede ser, pero también en España se ha establecido para las elecciones autonómicas –excepto las que se celebran en Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía– y locales el cuarto domingo de mayo de cada cuatro años, cuando hubiera sido más fácil establecer el último domingo de mayo.
Las elecciones presidenciales norteamericanas se celebran en esa fecha desde que la Comisión Electoral lo decidió así en 1845. Hubo varios motivos: noviembre, porque en esa época, la sociedad norteamericana era eminentemente agraria, y era un mes con no excesiva carga de trabajo; martes, porque la población tenía que hacer largos desplazamientos y podía hacerlo para votar si iniciaba su viaje el domingo; y el primer martes después del primer lunes, para evitar que coincidiera con el día de Todos los Santos –uno de noviembre–, pero también porque muchos comerciantes tenían la costumbre de cerrar sus libros de cuentas del mes vencido el primer día del mes siguiente.
El proceso electoral norteamericano se inicia con las Primarias de los dos Partidos Demócrata y Republicano (aunque para 2012, también tienen intención de presentarse como Independientes, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y Ralph Nader, así como del Partido Libertario y Verde). Dichas Primarias se celebran por todos y cada uno de los cincuenta Estados, desde un año antes, comenzando por el pequeño pueblo de Des Moines, y el Estado de Iowa. Tradicionalmente, en la primera semana se produce una gran criba de candidatos, y aquellos que en las encuestas estaban mejor posicionados dejan de estarlo, mientras que otros no tan conocidos –por ejemplo, ocurrió con Bill Clinton- triunfan en estas primeras contiendas electorales y llegan hasta el final.
Es un año muy duro para todos los potenciales candidatos a Presidente de EEUU. El candidato de los grandes partidos tiene que estar bien posicionado en marzo, donde se celebran Primarias en dieciséis Estados –en nueve de ellos el mismo día, conocido popularmente como Super-Tuesday–, decidiéndose en junio, donde las elecciones incluyen el Estado más poblado de todos, California.
En el Partido Demócrata, el candidato está muy definido. Es el actual Presidente Barack Obama, que, además, de triunfar, estaría ante su último mandato –en EE UU no se puede estar en el poder más de ocho años, dos elecciones (no podemos decir dos Legislaturas, ya que la Cámara de Representantes se renueva en su totalidad cada dos años, mientras que el Senado se renueva en un 33% también cada dos años: el Senador es elegido por seis años)–. Es habitual, por otro lado, que si el que ya es Presidente decide presentarse a la reelección nadie de su partido opte a la misma. Y también que gane definitivamente en noviembre por segunda vez –aunque este hecho no ocurrió ni con Jimmy Carter en 1980, ni con George Bush padre en 1992–.
En el Partido Republicano, hay actualmente muchos potenciales candidatos. Algunos han ido desapareciendo voluntariamente como Sarah Palin, exGobernadora de Alaska y candidata a Vicepresidenta en la anterior ocasión con John McCain, o se han ido difuminando como Rudy Giuliani, alcalde de Nueva York cuando ocurrieron los atentados del 11 de septiembre de 2001. Los candidatos mejor posicionados son Mitt Romney que ha sido Gobernador de Massachussetts, Rick Perry, que es Gobernador de Texas desde 2000, Michele Bachmann, Congresista por Minnessota y Herman Cain, propietario de una conocida cadena de Pizzerías y que ha sido Presidente de la Asociación Nacional de Restaurantes. Si triunfara este último, y fuese el candidato Republicano sería la primera vez en la historia norteamericana que los dos candidatos a Presidente serían de raza negra.
Los últimos datos económicos del mes de octubre de este año, señalan un descenso del paro en EE UU de 80.000 personas, pero, sin embargo, continúa el estancamiento en un sector tan importante como la construcción –donde aumentó el paro en 20.000 personas–.
Obama, es uno de los políticos con más carisma de la historia de EE UU –Kennedy y F.D.Rossevelt también–, y, sin duda, un gran orador. Sin embargo, no ha podido llevar a cabo en su primer mandato todas y cada una de las políticas que tenía en su programa electoral, presionado por los lobbys norteamericanos. ¿Cómo es posible que el país más importante del mundo no tenga Seguridad Social universal?
¿Habrá tiempo para que se recupere la economía en el próximo año? Puede ser.
En todo caso, lo que sí será es un año frenético. Contacto cara a cara con los ciudadanos, mítines por doquier, muchísimos debates televisivos y desarrollo intenso –aún más que en 2008– de las Redes Sociales: Facebook, Twitter. Así es la política del siglo XXI.

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