periodismo histórico

Pesca, prensa y hambrunas de antaño, y ahora

¡Quién va a creer que en plena inanición la mayoría de majoreros esperaban pacientemente la muerte, mientras a poco más de 3 - 8 kilómetros (según de qué lugar), existía abundante producción pesquera!

14.01.2011 | 14:32

Algo tarde, pero la filosofía que implica el título retoma actualidad y nos recuerda que, en octubre del pasado año, la Real Sociedad Económica de Amigos de País de Tenerife (RSEAPT), sede de San Agustín de La Laguna, que preside y dirige don Andrés de Souza, tuvo lugar otro importante evento cultural bajo patrocinio de esta centenaria Institución, ahora alusivo a la prensa periódica en Canarias, en un primer Congreso coordinado por el especialista en prensa: Dr. don Julio A. Yanes Mesa, Profesor de Periodismo en la Universidad de La Laguna (ULL); considerado colega por este periodista que escribe...

En algunas conferencias y comunicaciones, publicadas tras solemne acto en el Parlamento de Canarias, se aprecian aspectos en que estas islas españolas y atlánticas estuvieron incursas: en lo político, social, migratorio, bélico, litigio interinsular, unas más que en otras..., y las hambrunas de antaño.

Y he aquí nuestra argumentación, porque, precisamente, en otro debate de esta Real Institución Económica..., 2010, en torno a las dos visitas que efectuó el intelectual vasco Miguel de Unamuno a Canarias, en la conferencia del siempre amigo Marcial Morera, profesor, filólogo y afín, a más de docente-investigador y compañero de mi hermano, Pedro Leal, catedrático de Filología inglesa, aquél nos dejó sorprendidos cuanto afirma, sin duda, que en el transcurso de las crisis cíclicas de subsistencias en Fuerteventura (y Lanzarote), siempre por razones climáticas (que daban lugar a severas penurias), sus habitantes apenas hacían uso de la pesca de litoral (o de bajura) para paliar aquellas terribles situaciones de biológica necesidad, o morir de hambre, claro... Tesituras más que estudiadas desde hace cuatro siglos por prestigiosos científicos, y otros...

De dar por aceptada esta teoría, otros investigadores, estudiosos y demás, tendrían que reconsiderar sus probadas hipótesis, publicadas; y, en su virtud, reconsiderar el por qué los majoreros, en aquellas penosas circunstancias, no acudían a algo tan sencillo como capturar parte de la enorme riqueza piscícola, incluidos crustáceos, lapas, mejillones..., por el medio que fuere, y que tanto abundaba (y abunda) en el extenso litoral de Fuerteventura, o de Lanzarote y demás islas.

Sin embargo, alguien parece que "inventó" la teoría popular (que no científica) en base a que los poblados más importantes de Fuerteventura se hallaban relativamente alejados del litoral marítimo más próximo ¿…? ¿Cómo se puede aseverar semejante aberración para una isla, geográficamente, estrecha y cumplida? La capital actual, Puerto de Cabras al principio, y poco importante, está en pleno litoral. Tuineje en el centro apenas a diez kilómetros de Gran Tarajal. Es más, es famoso el dicho que dice: "De Tuineje a Berbería se va y se viene en un día...". Pájara y Betancuria, más cerca aún de la costa oeste. La Oliva y, otras poblaciones del interior, se hallan igualmente próximas y de fácil acceso al mar... ¡Quién va a creer que en plena inanición la mayoría de majoreros esperaban pacientemente la muerte, mientras a poco más de 3 - 8 kilómetros (según de qué lugar), existía abundante producción pesquera!, y, además, fácil de extraer... Aristóteles, no incluiría estas aseveraciones en sus tratados de lógica, se supone. Aceptar semejante "invento" implicaría afirmar que las poblaciones centrales de las demás islas, estarían condenadas a no ir "a la mar" cuando, aún, se habla de la pesca y de cuánta hambre sacó esta actividad, incluso ahora, al alcance de cualquiera por su enorme diversidad en especies.

Hemos dicho y publicado: A efectos locales es obvio reconocer que estas actividades pesqueras, tras la elaboración permanente de su rico producto (fresco, conserva o salado), constituyó un factor fundamental de subsistencia en aquellas terribles y periódicas "situaciones" que asolaron nuestras islas en distintos momentos de su historia reciente conocida.

Desde el punto de vista biológico, apuntar el comentario "palmero", oído por este que escribe, en círculos de pescadores de Puerto Naos, Llanos de Aridane (¡a 10 Kl!.) en las etapas duras del racionamiento de la posguerra civil: "con gofio, agua y pescado fresco, se escapa aviado por el resto". Se entiende era "un menú" básico, pero suficiente para el día. Incluso era la única dieta que utilizaban en los barcos de faena, o los que, por los años cuarenta del pasado siglo, se dirigían hacia Venezuela, cruzando el Atlántico en derrota que podía superar noventa días. Aspectos que denotan la profunda vocación marinera de los canarios...

Enlaces recomendados: Premios Cine