Artículos de broma

No se negocia en cuclillas

El tacto, el tamaño y la textura de una silla pueden ser detalles críticos para sostener una negociación. Se entiende que una negociación larga

14.07.2010 | 14:42

Si no, estamos ante personas quejicas, inflexibles, no preparadas para negociar. El comienzo de este artículo podría ser publicidad de una mueblería, opinión de un diseñador afamado o de Pero Grullo pero es una conclusión de un estudio realizado por un grupo de psicólogos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) publicado en "Science".

Las almorranas pueden ser un detalle crítico para sostener una negociación, les puede asegurar cualquiera sin necesidad de consultar a su médico o farmacéutico. Acaso sean menos importantes en países orientales donde aún se negocia en cuclillas pero allí se dan negociaciones de menos entidad, salvo que sea entre ellos. La gente sentada no negocia con la gente en cuclillas: se le impone.
Aunque los libros de "management" y autoayuda para tiburones que se venden en los aeropuertos no hablan de ello, a los ejecutivos no les conviene sufrir hemorroides, aunque sea en silencio. Si las tienen, conviene que cubran áreas del planeta donde hay comida internacional y no aceptar en un almuerzo de trabajo un menú típico en países de comida picante como México, Tailandia o Corea. Las cualidades de un ejecutivo van más allá de la estatura notable y la cuadratura del mentón (lo que corresponda a las ejecutivas no se describe para no caer en acusación de sexismo).

Lo raro es que hagan falta psicólogos del MIT para concluir estas cosas. Seguro que el artículo contiene cosas mejores que esta nueva que no lo es pero lo segundo que se avanza es que "las reacciones que nos generan ciertas personas o hechos se ven afectados por lo que sentimos físicamente". "Science" debería ser menos tacaño divulgando sus contenidos o más exigentes con los que admite.

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