tribuna política

Limpieza y generosidad

Con muy pocas horas de diferencia tenemos dos sucesos de bien distinta naturaleza, aunque los dos atañen de lleno a nuestra vida colectiva

14.07.2010 | 14:43

La final del Mundial de Fútbol, con sus celebraciones, y el debate parlamentario sobre el estado de la nación. El primero, la superesencia de un estallido de autenticidad colectiva sin precedentes. El segundo, la edición corregida y aumentada de un escenario de hipocresía, falsedad y partidismo, por una parte, y de ingenuidad, blandura y micromasoquismo, por la otra. La selección española, con Vicente del Bosque a la cabeza, ha dado una soberana lección de nobleza, humildad y generosidad, además de un juego maravilloso, y ha sido un enorme polo de unidad básica entre españoles de las más diversas cataduras y creencias. El debate de la nación, por todos sus prolegómenos, va a ser el peor de la historia, en el que no se va a buscar unidad ni por lo más remoto sino los enfrentamientos más humillantes y las argumentaciones más falaces y destructivos. En un momento en que lo único decente sería todos unidos contra la crisis.

La sentencia contra el Estatut y el estallido de otro océano de corrupción masiva son hechos que han convergido tanto con los últimos días del campeonato que nos ha llevado al título mundial como con los últimos preparativos del debate del estado de la nación.

La sentencia ha provocado la justa ira de los catalanes y para nada se ha manchado la hermandad en la selección, de mayoría catalana, ni la alegría maravillosa del pueblo español, incluida Cataluña. Pero algunos protagonistas del inminente debate no han dominado la tentación grosera de advertir que el triunfo de La Roja no debía ser aprovechado políticamente por nadie. Es decir, por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Algún malvado sospecharía que su deseo hubiera sido aplazar el triunfo para dentro de cuatro años, cuando a lo mejor el Gobierno sería otro. Pero hay que evitar a todo trance advertencias y sospechas de esa índole. La riada humana de Madrid y de toda España se merece toda la limpieza y generosidad de que seamos capaces. Hagámoslo así.

Enlaces recomendados: Premios Cine