Bolt, como un chaval

"Quiero estar con los más grandes, junto a Pelé y Ali", dice el jamaicano tras arrasar en la final de los 200 metros

20.08.2016 | 01:29
Bolt, como un chaval

El jamaicano Usain Bolt, que el jueves logró su tercer doblete olímpico 100-200 consecutivo, comentó que intenta "ser uno de los más grandes, estar junto a (Muhamad) Ali y Pele. Espero que después de estos Juegos pueda estar en ese grupo", comentó el caribeño, quien aseguró que no necesita "probar nada más".

"¿Qué más puedo hacer para probar al mundo que soy el más grande (del atletismo)", preguntó un feliz Usain Bolt, quien explicó que corrió "la curva muy duro". No obstante admitió que en la recta su cuerpo no respondió del todo bien. "Me estoy haciendo viejo", bromeó. Cuestionado por las ocho medallas olímpicas que oro que ya acumula comentó que "todas son especiales", si bien reconoció que "el 200 es mi prueba favorita". Bolt indicó de nuevo que Río supondrá su última participación olímpica: "Yo creo que estos son mis últimos Juegos".

Marcando un abismo con el resto, Bolt entró luciendo sonrisa. La plata fue para el canadiense Andre De Grasse (20.02), aquel con el que rivalizó en las semifinales, mientras que, con un gran sprint en los últimos 50 metros, el francés Christophe Lemaitre logró su primer podio olímpico por milésimas. Desde el oro del griego Kostas Kenteris en Sydney 2000 ningún otro velocista de raza blanca había subido al podio olímpico en 200 metros.

Si Bolt abrigaba todavía alguna esperanza de batir un nuevo récord mundial, estaba pensando en el 200, la distancia en la que su tipología (1,95 de estatura, 94 kilos) le convierte en prácticamente imbatible. Al abrigo de un fallo en la salida, la media pista le concede un margen suficiente para la corrección.

En los últimos nueve años Bolt sólo había perdido una carrera de 200, cuando su compatriota Yohan Blake le batió -también en 100- en los campeonatos jamaicanos del 2012 que precedieron a su nuevo triplete olímpico en los Juegos de Londres.

Bolt se encuentra en su salsa. En la presentación, el hombre récord de la velocidad, como ya se le había visto en las horas previas en la final, se marcó un baile de samba. Con el pistoletazo de salida apretó en el primer tramo para romper la carrera y escribir una nueva página en la historia. El show del jamaicano marca un nuevo hito olímpico, con las seis últimas medallas entre 100 y 200. Como avisó, el sábado buscará ser "inmortal" en el relevo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine