Río aplaude a un Mata colosal

El halterófilo tinerfeño firma un concurso espectacular, mejora su registro de los Juegos de Londres y bate el récord de España. Tuvo que esperar a la madrugada para saber si conquistaba otro diploma

11.08.2016 | 04:10
Río aplaude a un Mata colosal

"Salió el día soñado"

  • "Más o menos era lo que tenía previsto levantar", respondió Andrés Mata cuando se le preguntó por los pesos (145, 150 y 153 en arrancada; 185 y 190 en dos tiempos) que eligió y le dieron resultados positivos. "Gracias a Dios salió la competición soñada y siento una satisfacción enorme por haber demostrado cuánto había trabajado para estar a la altura en estos Juegos Olímpicos, que eran mi gran objetivo", reseñó. Tras atender a la opinión en la sala de prensa del majestuoso Riocentro, centro de congresos habilitado como polideportivo para esta cita con los cinco aros, explicó que iba a quedarse a ver el concurso de los aspirantes a medalla. Además, estirará su presencia en Brasil para asistir mañana viernes a la competición de su amiga Lidia Valentín, clara favorita a auparse al podio en categoría femenina. "Y luego, las vacaciones, que creo que son merecidas", indicó feliz el deportista lagunero. M .D.

Firmar marca personal y batir un récord nacional en unos Juegos Olímpicos está solo al alcance de los mejores. Lo hizo ayer Andrés Eduardo Mata Pérez, penúltimo de los tinerfeños en entrar en liza en Río y que ofreció un espectáculo excelente en la jornada matinal de halterofilia. El pabellón 2 de Riocentro rindió pleitesía con sus aplausos a su excepcional momento de forma y a su ímprobo esfuerzo por quebrar sus propios registros. Su primer propósito, mejorar sus dígitos de Londres, lo consiguió con creces.

Los entrenamientos previos a la jornada de competición ya hacían presagiar un gran día para el halterófilo tinerfeño, que no quiso arriesgar en su primer ejercicio. No quería Andrés que le ocurriese lo mismo que a su amigo Josué Brachi, que el lunes se apresuró en cargar de peso la barra y firmó tres nulos que le apearon apresuradamente de su bautismo olímpico. Seguro de sus posibilidades, el isleño superó con una asombrosa facilidad su primer reto, los 145 kilogramos en arrancada y, desde entonces, no hizo sino crecer.

Mata cumplió a la perfección también en su segunda participación en la pista, ya con 150 kilos frente a sus ojos, y luego rozó la excelencia en su última actuación hasta levantar 153. Su gesto de satisfacción era evidente. "El buen trabajo de los entrenamientos había surtido efecto", explicó después.

Su concurso en dos tiempos (modalidad donde se permite una interrupción del movimiento a la altura de los hombros) incluso le permitió situarse al frente de la final B y disfrutar del liderato de la prueba por unos momentos. Lo mejor para él estaba por venir, pues a la segunda levantó 190 kilogramos e igualó así el récord de España en esta categoría. El cómputo general de su concurso, un excelente 343, sí que supone plusmarca nacional en su clase (-77 kg) y le consagra como uno de los mejores especialistas del país.

Aunque todos los participantes parten con las mismas posibilidades en un concurso olímpico, la organización sitúa a los presuntos favoritos en el turno de tarde (final A) y al resto por la mañana. Así le fue bien a Andrés en Londres, pues entonces la mayoría de aspirantes a medalla fallaron estrepitosamente y logró conquistar un diploma. Si bien en esta ocasión su resultado fue mucho mejor que hace cuatro años, tuvo que esperar a la madrugada (hora canaria) para conocer en qué posición había quedado y si al de 2012 añade ahora otro puesto de finalista. En todo caso estuvo espléndido, sensacional, de diez.

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