EFE | BARCELONA
Una nevada histórica, que afectó intensamente a toda Cataluña, colapsó ayer el transporte viario y ferroviario y ha puesto en aprietos a miles de catalanes, sobre todo en Girona y Barcelona, que se han quedado sin medios para regresar a su casa, algunos de ellos atrapados en sus vehículos.
El temporal, que hasta anoche no había provocado daños personales graves, sumió en el caos a las entradas y salidas de Barcelona y paralizó casi completamente la red de Rodalies -en la primera gran crisis que afronta el servicio de cercanías ferroviarias desde que fue traspasado a la Generalitat-, lo que ha dejado a miles de personas sin poder volver a casa, por lo que la Generalitat ofreció alojamiento en hoteles de la ciudad.
Vuelo desde Tenerife. Un grupo de unos diez ciudadanos franceses acudieron al polideportivo de la Estació del Nord para pasar la noche después de que el vuelo que los traía desde Tenerife no pudiera aterrizar en Girona debido a la nevada.
Los pasajeros llegaron al aeropuerto de Reus y desde allí fueron trasladados a Barcelona en autobús, pero no pudieron continuar el viaje hasta Girona debido al mal estado de las carreteras.