EFE | BILBAO
La Guardia Civil detuvo en la noche del jueves pasado, en Lizartza (Guipúzcoa), a Pedro María Olano Zabala por su presunta relación con el transporte de explosivos para la banda terrorista ETA, según han informado fuentes de la lucha antiterrorista.
Olano Zabala fue condenado a dos años de cárcel por amenazar de muerte a la alcaldesa Regina Otaola durante la izada de banderas en el consistorio, el 7 de septiembre del 2007, oportunidad en que gritó a la alcaldesa "vas a morir", pero no se le ha detenido para que cumpla con esa condena, que tiene pendiente, sino por su presunta colaboración con ETA.
En concreto, se le acusa de tener vinculación con el coche que la banda terrorista abandonó el año pasado en Salamanca, hallado el 4 de febrero de 2009, pero se cree que fue abandonado por ETA en el verano del 2008.
En su interior se encontró un artefacto con varias botellas de líquido inflamable conectadas a un dispositivo iniciador, un artefacto como los utilizados habitualmente por los etarras para borrar huellas en los coches que emplea en sus desplazamientos.
Se trataba de un Fiat de color gris oscuro y con matrícula portuguesa, del que tras su análisis la policía opinó que podría haber servido para el transporte de explosivos.