EFE | MADRID
El vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, acusó ayer al PP de haber abierto "un camino" para la celebración de las consultas de autodeterminación en Cataluña cuando en 2006 recogió firmas para celebrar un referéndum nacional sobre el Estatuto de autonomía catalán.
Chaves reaccionó así ante la pregunta que le formuló la diputada del PP Dolors Nadal en la sesión de control del pleno del Congreso, en la que pedía explicaciones al Ejecutivo por su actitud "contemplativa ante la vulneración flagrante de la Constitución" que, a su juicio, han supuesto las consultas celebradas en 166 municipios catalanes.
En opinión de Chaves, el PP abrió en su día "un camino por el que ahora transitan otros" con una campaña de recogida de firmas para un referéndum "jurídicamente inviable", refiriéndose en concreto a los más de cuatro millones de firmas que recogieron los populares en 2006 para reclamar que se celebrara una consulta nacional en defensa de la unidad de España frente al Estatuto catalán, propuesta que rechazó el pleno del Congreso.
Chaves insistió en que "el Gobierno cumple rigurosamente la ley", y que el PP retroalimenta los radicalismos al practicar "catalanofobia, boicots y comparaciones".
A su juicio, esas consultas son actos "jurídicamente intrascendentes", que "no tienen carácter consultivo ni vinculante", y llevar el asunto al Congreso "satisface a los grupos muy minoritarios que lo respaldan".