|
|
|
HEMEROTECA » |
|
BELÉN ESCUDERO (EFE) | BILBAO-MADRID El presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren, dijo ayer que cree que es "sincero" el deseo de la izquierda abertzale de que ETA cese en la actividad terrorista, aunque expresó sus dudas de que la estrategia sea adecuada. En una entrevista en Radio Euskadi, recogida por Efe, Eguiguren cconsideró que la izquierda abertzale "está más o menos llegando a la conclusión de que una fase histórica acaba" y de que el camino seguido hasta ahora está "cerrado", por lo que "tienen que abrir otra fase en la que el terrorismo, lo que ellos llaman la lucha armada, tiene que desaparecer de la convivencia y de la política".
El presidente del Partido Socialista de Euskadi destacó que, en su opinión, "es verdad, es sincero" ese deseo de la izquierda abertzale y de sus dirigentes de que desaparezca el terrorismo, "pero -agregó- el problema es que no basta con quererlo".
"Una cuestión es llegar a una conclusión y otra tener la decisión de llevarla a la práctica. Están convencidos de lo primero (de que cese el terrorismo) pero tengo serias dudas de que tengan la estrategia adecuada" para llevarlo a cabo, afirmó Eguiguren, una de las personas clave del último intento de un proceso de paz vivido en el País Vasco.
El dirigente socialista resaltó que "desde fuera no les podemos ayudar" a la izquierda abertzale a tomar sus propias resoluciones. "Los demás partidos, el día que tomen la decisión, cuando el cese de ETA sea definitivo, entonces podríamos hablar y hacer cosas. Ese momento no ha llegado y no sabemos si va a llegar", explicó el presidente del PSE.
En declive. El año 2009 acaba con una ETA en declive, cuestionada desde dentro por sus militantes y golpeada en España y Francis por sus Fuerzas de Seguridad, tres de cuyos miembros fueron asesinados, en una demostración de que puede seguir haciendo daño porque, como señaló el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, "matar es fácil".
ETA se resiste a dejar las armas, mientras la izquierda abertzale aboga por un nuevo "proceso de negociación" entre el Gobierno y la banda en un contexto de ausencia "total" de violencia, tal y como señalaba en un nuevo documento dado a conocer en noviembre.
Algunos presos, como los históricos Joseba Urrosolo Sistiaga y Carmen Gisasola, son más contundentes y piden a la izquierda abertzale más claridad en sus planteamientos: creen que debe plantear "el fin de la lucha armada" y que no se puede dejar "a unos pocos que sigan pidiendo más madera".
El escenario es el de una ETA en horas bajas, pero que sigue dando dentelladas. En lo que va de año, ha perpetuado trece atentados, dos de ellos mortales: el que acabó con la vida del inspector de Policía Eduardo Puelles y el que tuvo como objetivo a los guardias civiles Carlos Enrique Sáenz de Tejeda y Diego Salva.
Puelles, que llevaba 16 años trabajando en la lucha contra ETA, fue asesinado en Arrigorriaga (Vizcaya) y se convirtió en la primera víctima mortal de la banda desde que Patxi López fuera investigo como lehendakari. Un mes y medio más tarde, ETA mató a dos guardias civiles en Palma de Mallorca.
Sin embargo, desde principios de año han sido detenidas 120 personas por su presunta relación con ETA, 83 en España, 34 en Francia, una en el Reino Unido, otra en Venezuela y una más en México.
|
|
|
|
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN | LOCALIZACIÓN | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||
|
|||||||||