AGENCIAS | MADRID
La capilla ardiente del ex jefe de la Casa del Rey Sabino Fernández Campo, fallecido la noche del domingo a los 91 años, fue visitada ayer por numerosas personalidades del quehacer político e institucional de España, que se acercaron al tanatorio de La Paz de Alcobendas (Madrid).
La Casa Real se ha interesado en todo momento por el estado de salud de Fernández Campo desde que fue hospitalizado, siendo prueba de ello que la Reina fue a visitarle y permaneció durante más de una hora en el centro hospitalario, mientras que el Rey se interesó personalmente por su evolución todos los días a través del teléfono, y Don Felipe tuvo anteayer un especial mensaje de afecto durante su discurso de entrega de los Premios Príncipe de Asturias.
Sabino Fernández Campo, trabajó cerca de 20 años al servicio de la Corona en el Palacio de la Zarzuela, donde destacó por su contribución al fracaso del golpe del 23-F.
El Conde de Latores -título con Grandeza de España que le otorgó el Monarca en 1992-, entró en la Casa del Rey el 31 de octubre de 1977 como secretario general y desempeñó esta responsabilidad hasta el 22 de enero de 1990, cuando fue nombrado jefe de la Casa de Su Majestad, en sustitución de Nicolás Cotoner.
El 8 de enero de 1993 cesó como jefe de la Casa del Rey, puesto en el que fue sustituido por el diplomático José Fernando Almansa, y Don Juan Carlos le nombró en ese momento consejero privado vitalicio, al tiempo que se le otorgó la Gran Cruz de Carlos III poco antes de ser nombrado teniente general con carácter honorífico.
Sus restos serán inhumados hoy en el cementerio de San Esteban de Oviedo, en cuya catedral se oficiará un funeral.