EFE | MADRID
Moratinos no tendrá ningún contacto con la disidencia cubana durante los dos días que estará en La Habana, al igual que en su anterior visita en abril de 2007, con la que inauguró una nueva etapa en las relaciones entre ambos países.
El ministro tendrá mañana una "agenda privada", sin ningún acto público programado, y el lunes tendrá diversas reuniones con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, antes de regresar a Madrid. Antes de su encuentro con Rodríguez, participará en una ofrenda floral ante el monumento al héroe José Martí e inaugurará la oficina técnica de cooperación española.