EFE | MADRID
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, suspendió ayer su actividad por haber sufrido en la tarde del martes pasado una oclusión intestinal por adherencias, lo que obligó a que fuera intervenida quirúrgicamente.
Según informó el Gobierno por nota, de la Vega se restablece con normalidad de la intervención, y dado que su estado no reviste gravedad, se prevé que en los próximos días abandone el centro hospitalario para incorporarse a sus tareas.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, señaló que la vicepresidenta "está bien", en tanto que el presidente del PP, Mariano Rajoy se interesó por ella, de lo que informado por miembros del equipo de la vicepresidenta primera de Gobierno.