EFE | BARCELONA
Una jueza de Barcelona acordó ayer mantener la suspensión de la autorización al Ayuntamiento de Arenys de Munt (Barcelona) para el referéndum de autodeterminación del día 13, mientras que la protesta falangista prevista para ese día la ha permitido el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).
En opinión de la magistrada, el acuerdo municipal que apoya la celebración de la consulta popular, impulsada por una plataforma ciudadana, "invade manifiestamente competencias reservadas expresamente al Estado por la propia Constitución y, por tanto, la vulneran".
Paralelamente, el TSJC dio ayer la razón a la Falange y revocó la decisión de la Generalitat de cambiar para el día 20 de septiembre la concentración convocada por esta formación ultraderechista.
El TSJC admite que, ante la coincidencia del referéndum independentista y de la concentración falangista, "el riesgo de enfrentamientos violentos es probable y razonable su suposición", si bien remarca que cambiar la fecha no sería "proporcional".