EFE | MADRID
El juez Baltasar Garzón procesó ayer por integración o colaboración con ETA a 13 miembros de Askatasuna y Demokrazia 3 Milioi (D3M), que tienen suspendidas sus actividades y cuyas candidaturas anularon el Tribunal Supremo (TS) y luego el Constitucional para las pasadas elecciones vascas del 1 de marzo.
En el auto de procesamiento, el magistrado de la Audiencia Nacional (AN) ha dejado fuera a otros doce integrantes de estas formaciones porque considera que para diez de ellos no hay indicios suficientes y los dos restantes están imputados en causa similares.
Entre los procesados están el presidente de Askatasuna, José Antonio Munduate; su secretario Xabier Isasa; la portavoz de D3M y cabeza de lista en Álava, Amparo Las Heras -que quedó en libertad bajo fianza de 6.000 euros el 24 de marzo-; el representante legal de esta última formación ante la Junta Electoral de Álava, Fernando Antia; a Arantza Urkaregui; Imanol Nieto; la que fuera candidata de Askatasuna en las elecciones vascas de 2001 Agurtzane Solabarrieta, Elizabeth Zubiaga; Iker Rodrigo y Hodei Egaña, que también quedaron en libertad bajo fianza de 6.000 euros junto a Las Heras por decisión de la sala de lo penal de la AN.
Los otros tres procesados son Unai Berrosteguieta, Zuriñe Zorrozua y Aitor Liguerzana.
El juez les imputa un delito de integración en organización terrorista o colaboración por "dar cumplimiento a la estrategia de ETA" a todos, excepto a Antia, Munduate, Isasa y Liguerzana, a los que les acusa de un delito de colaboración con banda armada.
Garzón sostiene que desde que en 2002 se suspendieron las actividades de HB-EH-Batasuna, ETA decidió que la confrontación con las actuaciones del Estado y sus instituciones y, específicamente, frente a las suspensiones judiciales e ilegalizaciones por parte del TS, se llevaría a cabo por medio de la creación de "marcas políticas sucesivas", unas de estas, detalla, estarían "en activo" -como PCTV o ANV- y otras "sin actividad o en hibernación para ser utilizadas en el momento preciso", como ha sido el caso de Askatasuna.