EFE | VALENCIA
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, aseguró ayer sentirse "muy satisfecho" tras declarar como imputado por un supuesto delito de cohecho ante el magistrado instructor del caso Gürtel, a quien asegura haber contado "la verdad" sobre su relación con esta presunta trama de corrupción del PP. Camps fue recibido a su llegada a la sede del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana por los tres vicepresidentes del Consell, Vicente Rambla, Gerardo Camps y Juan Cotino, y por la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. A esa hora había ya medio centenar de personas congregadas en la puerta del Palacio de Justicia, que han ovacionado con aplausos y gritos de "presidente". Mientras Camps declaraba, el número de personas se elevó hasta el medio millar y se produjeron enfrentamientos dialécticos entre seguidores y detractores.
Camps declaró durante unos 45 minutos ante el magistrado de la Sala de lo Civil y lo Penal encargado del caso, José Flors. Según las investigaciones que hizo del juez Baltasar Garzón antes de inhibirse en favor del tribunal valenciano, Camps adquirió trajes por valor de 12.783 euros que fueron pagados por Orange Market a cambio de adjudicaciones a esta sociedad entre 2005 y 2009 por valor de 4 millones de euros.
En un escueto comunicado, el TSJCV ha informado de que después de esta declaración y de la del resto de imputados "el procedimiento sigue su curso". El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha valorado que el juez no haya adoptado ninguna medida cautelar sobre Camps y ha dicho que ya preveía que saldría de su comparecencia "sin ningún cargo".