EFE | MADRID
El Tribunal Supremo (TS) confirmó ayer la condena a 30 años de prisión impuesta al ex dirigente de los Grapo Fernando Silva Sande por ordenar el asesinato, en 1990, del médico José Ramón Muñoz, doctor que se encargaba de la alimentación de los presos de esa banda terrorista en huelga de hambre.
La Sala de lo Penal del TS rechazó así el recurso presentado por Silva Sande contra la sentencia dictada por la Audiencia Nacional (AN) en julio de 2008, que también le condenó a indemnizar a la familia del médico con 400.000 euros por un delito de inducción al asesinato terrorista, al declarar probado que Silva Sande viajó a Logroño en marzo de 1990 para entrevistarse con los ya condenados por este hechos María Jesús Romero Vega y Guillermo Vázquez Bautista, a los que ordenó desplazarse a Zaragoza para matar a alguno de los doctores que cuidaban los miembros de la banda encarcelados y en huelga de hambre.
Ya en Zaragoza, Romero y Vázquez decidieron asesinar a José Ramón Muñoz porque era el jefe del equipo y el atentado resultaba más fácil. El 27 de marzo de 1990 acudieron a su consulta, donde Vázquez le disparó a la cabeza y le causó la muerte inmediata.